Trípodes y monopies




En este articulo vamos a tratar los diferentes tipos de trípodes y monopies que existen en el mercado, analizaremos las partes que constituyen un trípode, los materiales de fabricación y, por supuesto, hablaremos de un buen conjunto de situaciones en las que el trípode podrá serte de gran ayuda.

Estoy seguro de que sabes de sobra qué es un trípode. Pero quizás nunca te hayas parado a pensar en las partes que lo forman y la importancia que tienen éstas de cara a considerar un trípode mejor o peor que otro.

En el siguiente apartado vamos a “destripar” un trípode, Y vamos a ver las características de cada una de las partes integrantes de este conocido accesorio.





El trípode



El trípode, como sabes, debe su nombre al hecho de constar de tres patas que, además de dar nombre a este accesorio, le confieren estabilidad.

Pero además de las patas, hay otra serie de partes que integran todo trípode. A continuación, enumero las partes que constituyen un trípode y hablo brevemente de sus características:

  • Las Patas: Como ya he indicado, las patas le confieren estabilidad al trípode, definen el peso máximo de la cámara que podrán soportar con solvencia y la calidad de éstas será muy importante para definir la calidad global del trípode.

Las patas suelen ser telescópicas, esto es, extensibles. Y, en cuanto al mecanismo de bloqueo, fundamentalmente existen dos: el clásico sistema de tornillo, que aunque lento es muy preciso; y un sistema más novedoso en forma de pestaña o palanca, más rápido que el anterior.

La longitud total mínima y máxima de las patas, una vez extendidas será una cualidad del trípode muy a tener en cuenta a la hora de valorarlo.

También resultará interesante la posibilidad de abrir las patas de forma independiente. En el caso de apertura independiente será posible adaptarse mejor al terreno, mientras que si la apertura es simultánea de todas las patas, en terreno horizontal el despliegue del trípode será mucho más rápido, pero ante una orografía más complicada tendremos un serio problema.





  • La Columna: Es la parte del trípode sobre la que se sitúa la cámara y que sirve de unión de ésta con las patas.

En general, suele ser extensible, de manera que, manteniendo fijas las patas, el fotógrafo tiene la opción de subir o bajar la cámara gracias a la columna.

El mecanismo subida o bajada de la columna puede ser de dos tipos: uno tradicional basado en una tuerca como modo de bloquear la columna, que ofrece flexibilidad, aunque es un poco más lento; y otro, que consiste en una manivela con un engranaje que hace que la columna, vaya subiendo o bajando, de forma un poco más lenta, pero mucho más precisa.

Algunos modelos de trípode incluso permiten girar, mover y hasta invertir la posición de la columna.

Finalmente, también cabe destacar el hecho de que algunos modelos de trípode proporcionan al usuario un gancho en la parte inferior de la columna de donde colgar la bolsa de cara a ofrecer mayor estabilidad al trípode.








  • La Rótula: Se trata, sin lugar a dudas del componente más importante del trípode. Es el que permite el movimiento de la cámara una vez que ésta está sujeta al trípode. Se trata del nexo de unión entre la columna y la propia cámara. Existen tres tipos de rótula:

Rótula 3D y Rótula Bola3D: Se denomina así, porque permite al fotógrafo mover la cámara, de forma independiente, a lo largo de tres ejes distintos. Se trata del tipo más apropiado en panorámicas o en fotos que requieren controlar de forma precisa el movimiento de la cámara antes de disparar o, incluso, durante el disparo.

De bola: Es el tipo más económico y sencillo, en cuanto a su manejo. Sin embargo, es mucho menos preciso que el tipo anterior. En este caso el movimiento de la rótula se consigue gracias a una bola que está sujeta por un tornillo, al liberla se puede mover la cámara simultáneamente en los tres ejes.

De joystick: Se trata de una variante del anterior tipo, en el que, si bien, el movimiento de la cámara no se puede independizar en los tres ejes, sí se consigue mayor control que con el sistema de bola.





  • La Zapata: Es el único elemento del trípode en contacto directo con la cámara. Este elemento es el que se ajusta a la cámara y, a través de él, se proporciona la sujección requerida.

Existen dos tipos de zapata: la que va fija al trípode y la que se une al trípode a través de un mecanismo sencillo que fija la zapata con un simple click. De este modo no es necesario enroscar y desenroscar la cámara cada vez que deseamos utilizar el trípode. Cuando se desea emplear el trípode, se “conecta” la zapata a través de este mecanismo a la rótula del trípode.







El monopie



Estoy seguro de que, especialmente, en fotografía deportiva has visto que los fotógrafos profesionales utilizan algo así como un “trípode de un solo pie”, ¿sabes a qué me refiero?

Pues este accesorio se conoce como monopié y permite a los fotógrafos un punto de apoyo, más que un soporte por sí solo, que les permite mayor agilidad, evitar mantener a pulso el gran peso de sus equipos y, sobre todo, disparar con una menor velocidad de obturación de aquella a la que podrían hacerlo si tuviesen a pulso sus pesados equipos que que cuentan con grandes teleobjetivos.

Piensa que en este tipo de eventos las focales han de ser muy elevadas y la luminosidad de los objetivos no es muy alta, por lo que el tiempo de exposición debe prolongarse tanto como sea posible.






Materiales de construcción: Plástico, aluminio o fibra de carbono



En cuanto a los materiales de construcción debemos distinguir fundamentalmente tres tipos de materiales: plástico, aluminio o fibra de carbono.

Si bien el primero de los materiales es ligero y económico, también proporciona una menor estabilidad y ocasiona que los trípodes de plástico sean mucho más sensibles a las vibraciones que las alternativas de aluminio o fibra de carbono.

En cuanto a estas últimas alternativas, son propias de modelos profesionales, con mayor precio, pero también mayor estabilidad, firmeza y la posibilidad de soportar equipos más pesados.

Generalmente, además, este tipo de trípodes ofrecen la posibilidad al fotógrafo de intercambiar la rótula, no siendo esta fija. Algo que en trípodes de plástico es poco habitual.






¿Que trípode necesito?



La elección de un trípode debe estar basada en las propiedades que te he descrito anteriormente. Pero también debes hacerte dos preguntas fundamentales:

  • ¿Qué cámara va a sujetar mi trípode? No debes pensar en la misma solución para una cámara compacta, que para una réflex que tenga montado un teleobjetivo, por poner un ejemplo. En el primer caso un trípode de plástico, por ejemplo, estará perfectamente capacitado para proporcionar las características de estabilidad y firmeza exigidas.
  • ¿En qué tipo de entornos voy a utilizar el trípode?, ¿voy a moverlo mucho? Si llevas a cabo fotos de estudio, la ligereza del trípode y la posibilidad de que sea extremdamente portable no serán algo muy importante en tu elección. Probablemente preferirás un trípode de buena calidad y estabilidad, frente a uno más portable y ligero, ¿no crees?

Y, por supuesto, además de las respuestas a estas dos preguntas deberás valorar aspectos como el tipo y calidad de la rótula, la robustez y el mecanismo de extensibilidad de las patas o el modo con que la zapata se conecta a la rótula. Y, además de ello, por supuesto, el dinero que estás dispuesto a invertir.






Aplicaciones del trípode



A continuación te muestro algunas de las importantes aplicaciones en las que el uso de un trípode podría ofrecerte mejores resultados. Y, en ocasiones, no sólo eso, sino que el carecer de trípode haría imposible ciertas tomas:

  • El trípode proporciona un soporte a la cámara para aquellas situaciones en las que la velocidad de obturación no es lo suficientemente rápida como para que nuestro pulso pueda evitar la trepidación. Por muy bien que sujetes tu cámara, recuerda la regla de que si disparas con una focal de 50mm, al menos la velocidad de obturación deberá ser superior a 1/50s. Piensa también en fotografía nocturna, o en situaciones en las que deseas convertir en seda el agua. Este tipo de situaciones hace que el uso de un trípode resulte imprescindible.
  • En aquellas secuencias de tomas en las que deseas mantener el encuadre de una toma a otra, el trípode se antoja fundamental para lograrlo.
  • Para aquellas ocasiones en las que deseas hacer varias tomas modificando, por ejemplo, la exposición, de cara a crear por ejemplo, una fotografía HDR y tu cámara carece de la opción de bracketing, el trípode también resulta esencial.
  • Cuando se emplean focales muy largas, el más mínimo movimiento del fotógrafo, supone grandes movimientos en la toma. En este tipo de tomas el uso de trípode resulta fundamental.
  • En fotografías de grupo en las que el propio fotógrafo aparece, el trípode resulta un aliado fundamental, puesto que actúa como fotógrafo, gracias al temporizador o a contar con un disparador remoto.
  • Por último, el disponer de un trípode, en conjunción con un disparador remoto, permite mejorar la calidad de nuestras fotografías, pues la pequeña vibración a la que sometemos nuestra cámara al disparar es eliminada cuando para ello se emplea un disparador remoto.