La regla de la mirada





Cuando estamos retratando a un sujeto debemos considerar la dirección hacia donde dirige su mirada y permitir un poco más de espacio en dicha dirección.


La regla de la mirada generalmente se combina con la regla de los tercios lo cual otorga una muy atractiva composición con gran fuerza visual que concentra la atención del espectador. En caso contrario, el efecto es una sensación de impacto y anti-estética, con la cual el espectador se sentirá incómodo. Podemos observar en la fotografía a continuación un ejemplo clásico de una fotografía donde se ha respetado la regla de la mirada.




En el siguiente ejemplo, observamos el correcto empleo de la regla de la mirada:



Ahora podemos observar la misma fotografía, sin considerar la regla de la mirada, y de inmediato percibimos un desequilibrio en la composición:



Cabe destacar que esta regla no se aplica únicamente en la fotografía de sujetos, sino que también se aplica a la fotografía de objetos, especialmente si estos se encuentran en movimiento, en tal caso el “aire” estará situado en la dirección hacia la que se dirige. Como, por ejemplo, al hacer la fotografía de un avión o de una carrera de autos, siempre será adecuado dejar más espacio hacia donde el vehículo está yendo y menos espacio de donde viene.