Como fotografiar la luna



La Luna, ese satélite tan cercano a nosotros y culpable de las mareas en la tierra y muchos también creen que pueden influir notablemente en el ánimo de las personas. La verdad es que una noche con una Luna llena y despejada de nubes puede resultar muy atrayente. Si eres fotógrafo seguro que habrás intentado muchas veces intentar sacar fotografías que representen todo su esplendor, vamos a intentar delimitar una serie de pautas para conseguir una buena instantánea.





Lo que nos interesará será sacar una instantánea con la Luna como protagonista, intentando reflejar todos los detalles de su castigada superficie. Lo ideal en estos casos es disponer de un objetivo de 300 mm pero seamos realistas, estos objetivos suelen ser muy caros, pero podemos utilizar un 200 o un 150 mm con un convertidor 1.4 para conseguir un resultado similar. Otra opción es utilizar el objetivo mas largo que tengamos y disparar con él a la máxima calidad y tamaño que nos permita la cámara, de esta manera podremos recortar la imagen después.


Pues bien, para fotografiar la Luna correctamente te voy a dar una serie de consejos a seguir para que nuestras tomas de este satélite salgan lo mas fácil posible.





1. Elige bien la hora



Para hacer fotos a la Luna no se necesita una hora especial; tan solo que la Luna esté visible. Puede parecer que la luna tiene un tamaño mayor cuando se encuentra próxima al horizonte pero, es solo un efecto óptico el que la Luna se vea más grande, si hacéis la prueba comprobaréis que, independientemente del momento que elijáis para hacer la foto, la Luna se verá del mismo tamaño. Además, el hecho de que el cielo no salga completamente negro le da un atractivo adicional a la foto.






2. Utiliza la medición puntual



Si tu cámara lo permite, utiliza el modo de medición puntual de la luz. Las fotos de la Luna son uno de esos casos en los que viene muy bien disponer de este modo de disparo, ya que la medición matricial o promediada que suelen tener seleccionadas las cámaras por defecto engañarán a la cámara y probablemente la Luna salga quemada.

Al estar el cielo muy oscuro, el medidor de la luz promedia y la luna puede salir como una masa blanca uniforme, perdiendo cualquier detalle de su superficie.

Si tu cámara no permite utilizar la medición puntual, no desesperes; puedes utilizar otros modos de medición. Simplemente tendrás que realizar alguna que otra prueba hasta conseguir buenos resultados. Prueba a ajustar la exposición (baja el EV) para que la cámara subexponga. Con ello evitarás quemar la Luna.





3. Revisa el histograma



La mejor manera de comprobar que la foto está correctamente es revisar el histograma después de disparar.

Analiza el histograma y asegúrate de que las luces no quedan reventadas (la parte derecha del gráfico).

Si tu cámara dispone de un modo de consulta en el que las zonas quemadas de la foto parpadean, te resultará muy útil para comprobar si alguna parte de la foto se ha quemado.





4. Elige la Mayor Distancia Focal que Puedas



Haz zoom al máximo con tu cámara. Cuanto mayor sea la distancia focal, más grande saldrá la luna.

Bastante pequeña se ve a simple vista la Luna como para que la hagamos más pequeña aún utilizando focales cortas.






5. Enfoca al infinito



La Luna está muy lejos. Fuerza el enfoque de la cámara para que ésta enfoque al infinito.

Si la cámara lo permite, coloca el modo de enfoque en posición manual para que quede fijado al infinito.

Si no tienes la opción de enfoque manual o no sabes como utilizarla, intenta enfocar con la cámara en modo automático.

Es probable que al hacerlo el sistema de enfoque de la cámara se vuelva loco y no consiga enfocar. Busca entonces algo que esté lo suficientemente lejos, enfócalo, y manteniendo el punto de enfoque apunta a la Luna y dispara con tu cámara.






6. Usa una velocidad de disparo lo suficientemente rápida



Como la luna está tan lejos, por mucho que lo hayamos estudiado de pequeños se nos olvida que la Luna está en movimiento. Gira lentamente alrededor de la Tierra. Pero no tan lentamente como para que la Luna no salga movida si no tenemos cuidado.

Una velocidad de 1/160 debería ser suficiente como para que no salga movida. A partir de ahí, si utilizamos una focal muy larga, tendremos que utilizar una velocidad aún más rápida para que la foto no salga trepidada por nuestro propio pulso.

La mejor recomendación es empezar con f:8 y 1/125 para ISO100 como punto de partida para iniciar las pruebas. Permite capturar los detalles y no quemar la toma. Un punto más de diafragma da un tono más sepia y uno menos, más blanca.





7. Prueba con unos prismáticos o un telescopio



Un método casero que hay para fotografiar la luna es utilizar unos prismáticos o un telescopio.

Simplemente pon los prismáticos delante del objetivo de tu cámara. acoplando a mano una lente con la otra. Es una solución bastante casera y es probable que no funcione bien, viñetee o simplemente no se obtenga la nitidez deseada.

Pero desde luego no se pierde nada por intentarlo.





Para terminar




Con todos estos consejos, ni que decir cabe que lo más aconsejable es que tomes la foto con la ayuda de un trípode. La luna no siempre está igual de cerca ni igual de luminosa, por lo que es más que probable que debamos ir probando tiempos de exposición hasta conseguir el resultado deseado. Para ello nos vendrá muy bien disponer de control remoto, ya que así nos evitaremos molestas vibraciones a la hora de disparar el obturador.

Esto es con lo que respecta a las consideraciones que deberíamos tener sobre el terreno, una vez hecha la foto y nos encontremos en nuestra casa, siempre podremos hacer un poco de proceso sobre la foto. Si utilizamos Photoshop, en el menú ajustes (dentro de la pestaña imagen) ajustaremos las curvas de color a un nivel medio (el preset definido por Adobe resulta muy útil). Según como veamos la foto también podremos aplicarle el filtro máscara de desenfoque, jugando con los valores para conseguir un resultado más suave (añadiéndole cierto halo de misterio a la foto).