Como fotografiar insectos





Una de las modalidades de fotografía más atractivas es, probablemente, la fotografía macro de insectos y otros animales. Este tipo de fotografía es, contrariamente a lo que se pueda pensar, mucho más fácil de lo que parece.

Y es que salir a hacer fotos de insectos y otros pequeños bichos es una experiencia tan interesante como divertida en la que, al menos en sus comienzos, no necesitarás hacer grandes esfuerzos económicos. Te damos una serie de recomendaciones para que puedas empezar en este fascinante mundo con tu material más básico.



1. Elige bien el equipo




Para poder hacer buenas fotos de este tipo, necesitarás un material un poco específico.

Si cuentas con una cámara compacta no hay muchas opciones, ya que no podrás intercambiar el objetivo utilizado.

Si, por el contrario, dispones de una cámara réflex, utiliza el mejor teleobjetivo o macro de que dispongas.

La mayoría de los insectos y demás animales que quieras fotografiar no son muy dados a permitir que te acerces a ellos en exceso, ya que se suelen asustar con facilidad. Por este motivo, hacer las fotos a cierta distancia te será de gran ayuda.




2. Dispara siempre en RAW



Si tu cámara lo permite, usa RAW. Y si no, plantéate la posibilidad de hacerte con una cámara que sí pueda grabar en este formato. En la mayoría de los casos tendrás un margen de dos puntos hacia arriba y hacia abajo en la exposición cuando proceses tus fotos. Cuando andamos por el campo agachados, sudando y cargando con un montón de trastos, es bastante posible que no afinemos al 100% con la exposición, y si usamos flashes, menos aún.

Si hay alguna técnica fotográfica que necesita RAW para fabricar imágenes correctas, ésa es la macrofotografía. El posprocesamiento es al gusto de cada uno, pero la fuerza de las imágenes de invertebrados y flores con toda suerte de detalle está en que no es algo que veamos a ojo desnudo. Personalmente, prefiero un procesamiento sencillo, tocando el balance de blancos, la exposición, la saturación y poco más. Esto será suficiente si hemos hecho antes un buen trabajo con la cámara. 





3. Ten mucha paciencia



No pienses que va a ser tarea fácil. Como es frecuente que estos animales se alejen de tí, tendrás que pasar mucho tiempo persiguiendolos. Ten paciencia. muevete despacio y procura no hacer ruído. No te enfades si no lo consigues a la primera. Lo normal es que se muevan muy rápido cuando menos te lo esperes. Intenta acercarte a ellos cuantas veces necesites. Con un poco de práctica verás como vas mejorando en tu técnica.





4. Enfoca en manual



Esto solo es realmente efectivo con las cámaras réflex. Y es que estás haciendo fotos a unas distancias tan cortas que el enfoque automático puede dar problemas.

En el caso de las cámaras compactas es muy complicado percibir si el enfoque se ha realizado correctamente o no a través del LCD, por lo que tendrás que fiarte de las indicaciones de tu cámara. Pero en el caso de las cámaras réflex, el visor te servirá de mucha ayuda en esta tarea, por lo que puedes ayudarte del anillo de enfoque para ajustar la nitidez del animal.





5. Objetivo 1:1



Puedes hacer todos los experimentos que quieras con tubos de extensión, lentes de aproximación, fuelles, objetivos invertidos… pero si te gusta la macrofotografía, antes o después te acabarás comprando un objetivo específico para macrofotografía. Estos objetivos suelen estar disponibles para tres distancias focales: alrededor de 50, 100 y 180 milímetros. Los de 100 milímetros son los más comunes y prácticos para todos los usos (aunque lo ideal, claro, sería tener los tres). Si tu cámara es de formato APS-C, seguramente te será más útil un objetivo de 60 milímetros.

Un objetivo se gana el apelativo de macro cuando es capaz de alcanzar una ratio de 1:1, esto es, cuando un objeto de, por ejemplo, 1 centímetro "ocupa" en el sensor ese mismo centímetro. Aunque muchas cámaras compactas y ópticas de cámaras réflex presumen de tener capacidad macro, pocas veces es cierto y el resultado que se obtiene con ellas es completamente diferente.





6. Iluminación




La luz natural es ideal para macrofotografía, pero cuando las condiciones no son favorables -que suele ser la mayoría de las veces- lo mejor es usar flashes. Entre los flashes concebidos para fotografía macro, unos son los llamados anulares, que producen unos reflejos algo extraños, y otros consisten en unos pequeños flashes que rodean al objetivo, con múltiples posibilidades, precios y prestaciones.

Personalmente, prefiero usar flashes convencionales: son más potentes y configurables, aunque más pesados. Lo más aconsejable es aprender a usarlos en el modo manual, ajustando la potencia según las circunstancias.

En realidad, todos los conceptos que se usan en fotografía de estudio son aplicables a este ámbito. Los difusores son imprescindibles para evitar reflejos en la casi siempre brillante superficie de los insectos. Cuanto más grandes, mejor, pero no tanto como para que sean un estorbo y asustemos a los bichos.





7. Utiliza tripode





Si no se tiene un buen pulso, y siempre que la situación lo permita, el uso de un trípode se hace imprescindible para evitar que las fotos salgan movidas o si no puedes usar trípode intenta contener la respiración en el momento de disparar.

Es aconsejable utilizar el temporizador para evitar cualquier movimiento en la cámara al disparar, solo en el caso de que no puedas utilizar tripode.

Existen tripodes de muchos tamaños y pesos, así que seguro que hay alguno que se adapte a tus necesidades para la macrofotografia, en especial, la de insectos.







8. No los toques



Suponiendo que el animal no revista ningún peligro, es probable que te plantees cogerlo o tocarlo para que “pose” a tu gusto. No es una buena idea. Se trata de que fotografíes lo que ves sin interferir, en la medida de lo posible, en lo que esté ocurriendo.





9. Prueba distintos angulos



La posición más natural para hacer fotos de este tipo, sobre todo si se trata de animales que están en el suelo o en algún tipo de vegetación, es hacer las fotos desde arriba.

Por supuesto, puedes hacer fotos desde ese ángulo, pero no debes dejar de buscar distintas posiciones y ángulos, busca encuadres inusuales, desde abajo, con el cielo al fondo, a contraluz... Etc Aportarán una visión diferente a la imagen y generarán más interés en la foto.

En este tipo de fotografías, es importante conseguir un fondo lo suficientemente homogéneo y desenfocado como para que no distraiga la atención de quien esté viendo la foto. Así que es aconsejable jugar con la profundidad de campo.





10. Ten mucho cuidado y respeta el campo




Algunos bichos pueden resultar peligrosos, así que para evitar cualquier riesgo, no los toques. Infórmate sobre las diferentes especies del ecosistema donde vas a fotografiar, sobre todo de las peligrosas.

Con el tiempo, si te aficionas a buscar insectos, arañas y flores para fotografiarlos, acabarás dándoles el valor que realmente tienen. Así pues, es mejor respetarlos desde el primer momento. No arranques flores para hacerles fotos ni molestes excesivamente a ningún animal. Ellos no están ahí para que les hagamos fotos. Sé responsable, porque además hay muchas especies que están protegidas por la ley. Deja el campo como lo encontraste. Merece la pena.