Modos de disparo





Para tratar los distintos tipos de modos de disparo de tu cámara reflex, lo primero que vamos a hacer es establecer una clara línea entre los modos semiautomáticos y manual. A continuación veremos algunos de los modos más comunes presentes en las cámaras digitales.







Los modos automáticos



Obviamente, el nombre de estos modos viene de que una vez seleccionados, el fotógrafo no necesita más que encuadrar, enfocar y disparar. La cámara selecciona y ajusta los parámetros en base al modo elegido y el fotógrafo no tiene que preocuparse de nada.



Automático: Este es el modo en el que la cámara debe arreglárselas para lograr que la foto salga bien, sea cual sea la circunstancia. Este modo es para situaciones normales pero para escenas con mucho movimiento o con escasa iluminación es mejor otros tipo de modos automáticos mas apropiados.



Retrato: Para ello abre al máximo el diafragma buscando reducir al mínimo posible la profundidad de campo y que así el fondo quede borroso. Al mismo tiempo, selecciona una velocidad de obturación adecuada para evitar que el movimiento de la persona retratada pueda causar que ésta salga borrosa.


Paisaje: En esta ocasión se cierra lo más posible el diafragma para ampliar al máximo la profundidad de campo y, en función de la luz, se establece un tiempo de exposición adecuado para que la foto quede correctamente expuesta.


Deportes: Este modo no sólo vale para retratar eventos deportivos, sino que su principal aplicación es la de fotografiar escenas en las que haya movimiento y que, por tanto, requieran de unas condiciones de elevada velocidad de obturación para que la foto no aparezca borrosa. La cámara, además de seleccionar una velocidad lo suficientemente alta, se encarga de lograr que la foto aparezca correctamente expuesta modificando también los otros valores que participan en la exposición.


Noche: Mediante una considerable apertura de diafragma y un tiempo de exposición apropiado, la cámara se prepara para unas condiciones de iluminación deficientes. Este modo eleva también la sensibilidad del sensor, de forma que puede incluir algo de ruido en el resultado final de la foto. También es frecuente que salte el flash en este tipo de modo para contrarrestar, de nuevo, la escasa iluminación.


Macro: Este modo abre mucho el diafragma y se adecúa el tiempo de exposición con el objeto de reducir la profundidad de campo y obtener una foto completamente nítida y contrastada, además de, por supuesto, una foto correctamente expuesta. Para el uso de este tipo de modo es necesario muy buen pulso o el uso de un trípode o algo similar, en caso contrario la foto acabará movida.


Sin flash: En ocasiones, aunque la falta de iluminación, o el movimiento de los objetos en la escena aconsejen usar el flash, el fotógrafo no quiere que éste se dispare. Bien porque busca un efecto curioso en su fotografía, o bien porque la escasa potencia del flash no hará más que lograr una toma demasiado oscura (esto último es muy frecuente en situaciones en que el objeto se encuentra a más distancia de la recomendada para el flash). En estas situaciones conviene evitar que el flash se dispara y tratar de contrarrestar esto elevando la sensibilidad y disparando con la ayuda de un trípode o de una buena sujección que evite el movimiento de la cámara.






Los modos manuales



Las cámaras suelen incluir 4 modos manuales (en realidad los tres primeros son semiautomáticos, pues como veremos el fotógrafo modifica algunos de los parámetros y la cámara configura el resto), identificados por las letras: P, A (o Av), S (o Tv) y M. A continuación veremos qué significa cada uno de estos modos:


  • Programmed Auto (P): Es el modo manual más cercano al automático, pues la cámara selecciona de forma automática los valores de apertura y velocidad, pero permite al fotógrafo elegir algunos valores como el balance de blancos,  la sensibilidad ISO, la compensación de la exposición, etc.
  • Apperture Priority (A o Av): Este modo permite al usuario seleccionar la apertura del diafragma con la que se realizará la toma. Una vez fijada la apertura por el fotógrafo, la cámara fijará la velocidad del obturador para que la exposición sea correcta. En aquellas tomas en las que quieras controlar la profundidad de campo, este modo te será muy útil.
  • Shutter Priority (S o Tv): A diferencia del anterior, en este caso el parámetro que fija el fotógrafo es el tiempo de exposición. Por su parte la cámara abre o cierra el diafragma para que la foto quede correctamente expuesta.  Piensa en este modo cuando quieras "congelar" o "descongelar" una escena.
  • Manual (M): En este modo la cámara deja hacer al fotógrafo. El fotógrafo tiene la obligación de elegir tanto el valor de apertura, como el de velocidad de obturación. La cámara ya no establecerá ninguno de los valores para que la exposición sea correcta, a lo sumo, te indicará si la foto va a quedar subexpuesta o sobreexpuesta, pero tendrás que ser tú el que subiendo o bajando pasos de apertura o de velocidad, el que logres exponer correctamente. Eso sí, en este modo tú mandas y decides todos los parámetros que configurarán la toma.



Cuando se trata de disparar en modo totalmente manual, M, el fotómetro o exposímetro que todas las cámaras traen se vuelve una herramienta indispensable para calcular la exposición correcta. Poco a poco, con la práctica, irás desarrollando la capacidad de averiguar los parámetros adecuados para cada situación. Aunque siempre contarás con el apoyo del exposímetro para comprobar si tu intuición te está llevando por el camino correcto.






Funciones del exposimetro o fotometro



Este sencillo mecanismo nos indicará si con los parámetros elegidos la exposición será correcta, si la foto resultará sobreexpuesta o si por el contrario estará oscura y como resultado obtendremos una imagen subexpuesta. Además nos informa de en qué medida esta sobre o subexpuesta.