El enfoque: Definición y usos




Desde un punto de vista óptico se llama enfocar a hacer coincidir los rayos de luz reflejados por el objeto u objetos que pretendemos fotografiar con el foco de la lente o punto focal. ¿Recuerdas cuál era el foco en una cámara digital? Eso es, el sensor.




Y, desde un punto de vista más práctico, se puede decir que enfocar es lograr que el objeto de la escena sobre el que pretendes llamar la atención salga completamente nítido en la fotografía.

En la fotografía que muestro a continuación se ha llevado a cabo una técnica que se conoce como enfoque selectivo.




Consiste, como puedes ver, en la presencia de un objeto claramente enfocado, en este caso la niña de metal,  frente a un fondo de imagen claramente desenfocado, de manera que se centra la atención del que ve la foto en aquello que está nítido y definido en la imagen, es decir, el objeto enfocado.

Para lograr aplicar esta técnica deberás acercarte lo máximo posible al objeto, de acuerdo a la composición que quieres lograr, utilizar una focal lo más larga posible, y, por último, aumentar la apertura del diafragma al máximo. Todo ello con el fin de reducir al máximo la profundidad de campo.






Terminos relacionados con el enfoque: Profundidad de campo, hiperfocal y bokeh



Cuando uno piensa en enfoque, rápidamente se le tienen que venir a la cabeza varios conceptos de los que ya hemos hablado repetidas veces, pero de los que "toca" hablar una vez más como parte importante del concepto de enfoque.


El primero de los términos del que hay que hablar es de la profundidad de campo, que, como recordarás, se trata de la zona de la escena fotografiada que sale claramente nítida en la fotografía.


Es decir, aunque enfoques a un determinado objeto, no sale nítido éste exclusivamente, sino que además de él hay otros objetos situados por delante y por detrás que también saldrán nítidos.

Por aclarar aún más las cosas: en realidad, al enfocar, no enfocas un objeto, sino que lo que enfocas es una distancia, es decir, cualquier objeto situado a esa distancia, o dentro de la profundidad de campo de esa toma, aparecerá nítido.

Puedes refrescar tus conocimientos sobre profundidad de campo en La Profundidad de Campo "en Profundidad".


Otro concepto relacionado con la profundidad de campo y, a su vez, con el enfoque es la denominada distancia hiperfocal, que, como ya vimos, es la mínima distancia a la que hay que enfocar, para lograr extender la profundidad de campo hasta el infinito.


Es un concepto muy socorrido en fotografía de paisajes. Como puedes ver en la imagen de la derecha parece que todos los elementos estuviesen perfectamente enfocados.

Al igual que con la profundidad de campo, te invito a que repases tus conocimientos sobre la hiperfocal, en esta ocasión a través de Entiende (de una vez por todas) qué es la Distancia Hiperfocal.


El último de los conceptos sobre el que quiero llamar tu atención es sobre el término bokeh.


El bokeh define de alguna manera la bondad de un objetivo en función de la calidad del desenfoque que produce. Sé que suena extraño, a ver si con un ejemplo lo explico mejor...

Piensa en una foto tomada con gran amplitud de diafragma (la profundidad de campo será muy limitada), habrá objetos claramente nítidos y otros borrosos y desenfocados. Resumiendo, el término bokeh hace referencia a la calidad de la parte desenfocada de una fotografía.


Puedes repasar lo que es el efecto bokeh y sus caracteristicas aqui.






Modos de enfoque: Los modos automáticos y el modo manual



Existen dos modos básicos de realizar el enfoque con una cámara de fotos, el primero de ellos es el automático y el segundo el manual. A su vez dentro del modo automático existen variantes que veremos a continuación.

  • Modo Automático (AF, Auto Focus). Es un modo que está presente en todo tipo de cámaras digitales con más o menos opciones. Pero, en cualquier caso, está presente en todas las cámaras. En esta ocasión es la cámara la que, como veremos a continuación, se encarga de enfocar y hacer que salga nítido un determinado objeto u objetos de la composición. Para ello sabes que debes presionar el disparador de tu cámara hasta la mitad y esperar a que tu cámara te muestre de forma visual o sonora que ha enfocado.
  • Modo Manual (MF, Manual Focus). Este modo en principio es exclusivo de las cámaras réflex y, en este caso, como su nombre indica, es el fotógrafo el que se encarga de "mover" las lentes de su objetivo para lograr que salga nítido el objeto u objetos que desea en sus composiciones. Para ello, los objetivos incluyen un anillo de enfoque con el que el fotógrafo enfoca.





Los modos automáticos ¿Como lo hacen?



Lo primero que a uno se le viene a la cabeza es preguntarse cómo hace la cámara para saber qué objeto es el que quiero que salga enfocado en una composición. Pues bien, para eso la cámara lo que hace es seguir unos trucos: el de la distancia y el del contraste.


Es decir, la cámara tratará de enfocar aquellos objetos que estén más cerca del objetivo y que ofrezcan cierto contraste. Si no me crees, intenta enfocar una pared completamente lisa y blanca, a ver si consigues oír el pitidito de tu cámara diciendo que lo ha logrado


¿Y qué sucede si prefiero enfocar un objeto que está situado más lejos que otro?, ¿la cámara directamente tratará de enfocar el más cercano?, ¿no puedo lograrlo salvo que haga uso de un enfoque manual?


Pues la respuesta a estas preguntas depende de tu cámara. Existen cámaras que te permiten seleccionar la zona de la imagen que quieres enfocar y una vez dentro de esa zona aplicar el modo automático, independientemente de que no sea la zona con el objeto más cercano al objetivo.







Los modos automáticos: Tipos



Además de lo que ya hemos dicho sobre modos automáticos de enfoque, todavía queda algo por decir. Y ese algo es que algunas cámaras, fundamentalmente la mayoría de DSLRs actuales, ofrecen distintos tipos de enfoque automático.

En el caso de Nikon, cuenta básicamente con tres modalidades de enfoque automático:


  • AF-S (Auto Focus - Single Servo). Este método funciona muy bien con objetos estáticos, de manera que el fotógrafo presiona el disparador hasta la mitad, la cámara enfoca y ya se está en condiciones de disparar cuando se estime oportuno.
  • AF-C (Auto Focus - Continuous Servo). Este método de enfoque lleva a cabo un enfoque continuo mientras el usuario mantiene el disparador apretado hasta la mitad. Es muy apropiado para objetos en movimiento, pues consigue que, mientras el botón está presionado a medias, la cámara lleve a cabo un proceso de enfoque continuo para adaptarse al movimiento del objeto.
  • AF-A (Auto Focus - Automatic). Es el modo automático, de manera que la cámara decide cuál de los dos modos anteriores, AF-S o AF-C, aplicar en función de las características de la escena que percibe. Parte de AF-S y si detecta movimiento pasa a AF-C.


Aunque éstos son los nombres utilizados por la marca Nikon para sus modos de enfoque, las grandes marcas ofrecen básicamente los mismos modelos de enfoque, aunque, como siempre, con nombres diferentes. En Canon, los mismos métodos que los vistos anteriormente se denominan One Shot, AI Servo y AI Focus, respectivamente.







¿Enfoque manual o automático?



Con lo dicho en el anterior apartado, parece claro que cuando optes por el enfoque automático deberás tener en cuenta si vas a retratar un objeto estático o éste estará en movimiento.

Sin embargo, antes de decidir el modo de enfoque automático concreto a emplear, tienes que contestar a una pregunta previa y ésta es: ¿enfoque manual o automático?

La calidad de los mecanismos de enfoque automático es asombrosa y, a medida que evolucionan las cámaras, cada vez es más sorprendente ver cómo tu cámara es capaz de convertir una trama borrosa en una imagen nítida y clara como consecuencia del asombroso enfoque automático.

Sin embargo, aún hay situaciones en las que merece la pena optar por el enfoque manual. A continuación te las enumero:


  • Fotografía Macro. Podrás definir con el punto exacto que deseas enfocar.
  • Fotografía de Retrato. Si quieres centrar la atención en una determinada característica de un rostro, el modo manual será el más apropiado.
  • Fotografía con poca luz. Si pruebas el enfoque automático de tu cámara en condiciones de escasa iluminación verás que le resulta difícil llegar a enfocar. De hecho, muchos modelos incluyen una luz de ayuda para enfocar en estas situaciones. Pero, a veces, ni con esa luz son capaces de enfocar. Por eso, en estas situaciones es casi imprescindible pasar a modo manual.
  • Fotografía con una reja o cristal delante. ¿Recuerdas que te he dicho que el enfoque automático enfoca "por distancia"? Si delante del objetivo hay un cristal o una reja y, sin embargo, quieres enfocar lo que hay detrás, entonces, ¡pasa a modo manual!
  • Fotografía con mucho movimiento. Si el objeto a retratar se mueve mucho, el enfoque automático no será lo suficientemente rápido, por eso es mejor que pases a modo manual, enfoques a la zona de movimiento del objeto y dispares.






En resumen



Como se ha repetido en varias ocasiones, un buen enfoque es vital para que mejores tus fotografías. Eso sí, ten en cuenta que una foto correctamente enfocada es fundamental, además debes decidir qué enfocas. Esa decisión que parece tan sencilla es la que te tocará cada vez que dispares.