El histograma






Practicamente cualquier cámara cuenta, hoy en día, con la representación del histograma como una opción más de viualización de información de la imagen a la hora de hacer una foto o cuando ya se ha hecho. En este artículo te explico de una manera fácil de entender qué es el histograma y cómo utilizarlo para mejorar la calidad de tus fotos.





¿Que es el histograma?



El histograma es una representación gráfica de una variable en forma de barras. La superficie de cada una de las barras mostradas es proporcional a la frecuencia de los valores representados. En el eje vertical se representan las frecuencias, y en el eje horizontal los valores de las variables, de modo que será más alta, o tendrá más superficie, aquel valor que más se repite.


En fotografía, el histograma de una imagen representa la frecuencia relativa de los niveles de gris o de los colores básicos (rojo, azul, verde) de la imagen.

Una de las técnicas más básicas de retoque fotográfico es la modificación del histograma de una imagen para aumentar el contraste de fotos con rangos muy concentrados.

Además de la gran potencia que contiene una herramienta tan simple como es su modificación, el histograma se convierte en un mecanismo infalible a la hora de comprobar si nuestra imagen está correctamente expuesta en el momento de hacer la foto con aquellas cámaras que nos muestran información.

Y es que, ¿a quién no le ha pasado alguna vez que, después de hacer una foto y verla correctamente en la pantalla de la cámara, al pasarla al ordenador comprueba que se ve demasiado oscura?

La información que recibimos al ver la imagen en el LCD de nuestra máquina resulta en ocasiones engañosa al influir las condiciones de iluminación de la propia pantalla.

Pero la posibilidad de error se disipa cuando hacemos uso del histograma a la hora de hacer la foto. Una correcta representación del histograma nos garantizará que la fotografía está o no correctamente expuesta, independientemente de lo que podamos apreciar al mirar la imagen en el display de la cámara.






Entendiendo el histograma



Como hemos dicho, el histograma representa los distintos niveles de luminosidad recogidos en la imagen. En la parte izquierda se acumulan los tonos más oscuros, mientras que en la derecha lo hacen los más claros. El histograma transcurre, por tanto, desde el negro absoluto al blanco absoluto, mirado de izquierda a derecha.

Si, al observar el histograma, comprobamos que la gráfica representada es más alta a la izquierda, disminuyendo a medida que nos acercamos a la derecha, manteniendose en cero en este lado, nos encontramos ante una imagen subexpuesta (demasiado oscura).





Si en el histograma se produce el efecto contrario, esto es, la gráfica acumula los valores en la zona derecha, quedando vacía en el lado izquierdo, nos encontraremos ante una imagen sobreexpuesta (quemada).




Si la gráfica recoge valores a lo largo de toda la gráfica nos encontraremos ante una imagen equilibrada con información en todo el rango de luces y sombras.




El histograma representa, en el eje horizontal, la distribución de sombras, tonos medios y luces (de izquierda a derecha), y, en el eje vertical, el número de pixels de la imagen que tienen tal luminosidad.





¿Para que sirve el histograma?



Cuando uno empieza en esto de la fotografía digital, piensa que para saber si ha hecho bien una foto le basta con disparar y echar un vistazo a la foto en el LCD de su cámara.

Si el acabado es más o menos correcto, vamos a por otra escena que retratar. Si no, tratamos de corregir un poco la exposición con la apertura, la velocidad y/o la sensibilidad ISO, disparamos y volvemos a comprobar si la imagen nos parece buena.

Sin embargo, la representación que hace nuestra cámara de la foto puede no coincidir fielmente con la que veremos en nuestro ordenador. Además, en días muy luminosos, tienes que hacer auténticos malabarismos para poder ver correctamente el LCD de tu cámara: pones la mano, el cuerpo, te pones detrás de una pared...

Y, por si fuera poco, el tamaño de las pantallas de las cámaras no es que sea excesivamente grande como para apreciar correctamente una fotografía.

Y ¿cómo solucionamos esto? Pues muy sencillo, ¡utiliza el histograma!

El histograma nunca miente, si te muestra una distribución es que es esa distribución la que siguen los pixels de la imagen tomada.

Además la representación del histograma se puede ver de forma adecuada en la pantalla de nuestra cámara y nos proporcionará información mucho más fiable sobre nuestra foto que la que podamos interpretar al ver la fotografía recién tomada en el LCD de nuestra cámara.





Descifrando el histograma



En el momento que uno adquiere cierta soltura en el uso y visualización del histograma, es capaz de identificar los "problemas" o características que tiene una fotografía, en lo que respecta a exposición, con sólo apreciar durante unos segundos su histograma. Sin necesidad de ver siquiera la fotografía.

A continuación te presento una serie de histogramas junto con fotografías de ejemplo para que vayas familiarizándote con el histograma.


  • Fotografía Subexpuesta: La subexposición puede detectarse en el histograma si se aprecia que la distribución de barras se sitúa a la izquierda de la gráfica, habiendo una total ausencia de luces en la imagen. En estas fotografías se produce una pérdida palpable de informaición entre las sombras, pues en aquellas zonas en las que se alcanza el mínimo valor de luminosidad es imposible establecer matices entre unos pixels y otros.







  • Fotografía Sobreexpuesta: En esta ocasión, el histograma está "volcado" hacia la derecha, siendo mínima la existencia de sombras en la imagen, de manera que la parte izquierda del histograma queda totalmente despoblada. En este tipo de fotografías con excesivas luces, se denomina zonas quemadas a aquellas zonas que han alcanzado el máximo rango de luminosidad. En estas zonas es imposible observar matices, pues todos los pixels han tomado el máximo valor posible dentro de la escala. Esto supone una clara pérdida de información en la fotografía.







  • Fotografía Expuesta Correctamente: Cuando el histograma cuenta con una distribución más homogénea, en la que se ha aprovechado todo el rango de luces y sombras que es capaz de captar una cámara y no hay preponderancia de luces o sombras, podemos decir que la fotografía está correctamente expuesta.








Mi foto no tiene un histograma equilibrado ¿Esta correctamente expuesta?



Según el apartado anterior, parece que si no obtienes una gráfica perfectamente equilibrada y con suficiente frecuencia en todas las zonas, estás haciendo algo mal y la foto no está bien expuesta.

La verdad es que eso es cierto en muchos casos, pero falso en otros tantos.

La exposición, como tantas otras cosas, depende de las características de la escena y, para ilustrar esto te voy a presentar un ejemplo en el que podrás ver que, a pesar de estar correctamente expuesta, el histograma no es que esté muy equilibrado que digamos.






Con esto, lo único que pretendo es mostrarte que no hay que hacer uso del histograma de forma mecánica, pensando que si no está equilibrado la foto no es correcta.

Al contrario, hay que saber interpretarlo y reconocer cuándo nos está avisando de un problema en nuestra fotografía y cuándo está reflejando, simplemente, la mayor preponderancia en una fotografía de tonos claros u oscuros, como en este caso. Algo que, por otro lado, refleja fielmente la realidad de la escena.