EL flash: Tipos y usos




Vamos a ver lo fundamental para que sepas cómo funciona el flash, cómo puedes utilizarlo para sacarle el mayor provecho en tus fotos, qué tipos de modos de disparo ofrecen los flashes actuales, términos fundamentales como el Número Guía o la Velocidad de Sincronización, etc.

Veremos dos principales tipos de flashes que existen hoy día en el mercado: el flash incorporado (built-in flash) y el flash externo. Al margen de éstos, existen otros tipos como, por ejemplo, los flashes de estudio, o los de anillo.




El Flash Incorporado (built-in flash)



Es el tipo de flash que viene incluído en prácticamente cualquier cámara digital de las que hoy puedes adquirir, ya sea compacta, bridge, réflex, o incluso en los últimos móviles del mercado.




Se trata de un flash muy básico, con un alcance de 3-5 metros, que será suficiente para fotografiar personas u objetos que se encuentren dentro de esas distancias, pero que en el momento que trates de fotografiar interiores o realizar tomas con mayores distancias, pronto verás sus claras limitaciones.

A esto hay que unirle el hecho de que el flash siempre se disparará desde la misma posición y en la misma dirección que la cámara. Lo que supone un claro handicap a la hora de aportar a tus fotos ciertos toques creativos relacionados con la iluminación de la toma.

Además, por regla general, estos flashes no son regulables en lo que se refiere a intensidad, por lo que suelen proyectar una luz muy dura sobre los objetos retratados que originan sombras fuertes y contrastadas.


Por otro lado, al venir incorporados en la propia cámara, su uso es muy sencillo y cómodo y, además, no necesitarás realizar un nuevo desembolso, ni tampoco estar pendiente de cargar su batería, pues utilizan la propia batería de la cámara.





El Flash Externo



Este flash surge, precisamente, para suplir las carencias del flash incorporado. Sus principales características son, entre otas, una mayor potencia, la posibilidad de dispararlo desde la propia cámara, mediate su acoplamiento a ésta a través de la zapata, o desde una posición y en una dirección distintas a las de la cámara. Así como, la posibilidad de girar la cabeza del flash.


Los flashes externos también permiten el uso de difusores u otros accesorios para modificar la luz que emiten y, por supuesto, controles en el propio flash para regular de forma precisa la potencia de la luz emitida. Tambien muchos flashes externos pueden controlar o ser controlados por otros flashes de forma inalámbricaEsto puede conseguirse gracias a las características del propio flash, o si el modelo no lo incluye, mediante la adquisición de sencillos kits de emisor-receptor que te permitirán disponer tu flash en distintas posiciones y dar toques de lo más especiales a tus fotos.

Los flashes externos se componen de 3 elementos bien diferenciados:


  • Generador: Es la parte integrada dentro del cuerpo del flash y, como su nombre indica, se encarga de generar la electricidad y almacenarla a través de un condensador, para que, posteriormente, sea proyectada a través de la antorcha, cuando el fotógrafo dispare. La velocidad de recarga del generador será, sin duda, un atributo a tener muy en cuenta a la hora de valorar un flash.
  • Antorcha: Se trata de la parte superior del flash, lo que podríamos llamar cabeza del mismo. El cometido de esta parte es producir un destello de luz a partir de la electricidad proporcionada por el generador. Para ello, la antorcha tiene un compartimento lleno de gas Xenón y dos diodos en los extremos, de manera que al establecer la suficiente diferencia de potencial entre éstos, hace que salte una chispa y ésta, en contacto con el gas, genere el destello tan característico de los flashes.
  • Zapata: Se trata del nexo de unión entre cámara y flash. Esta unión no es sólo una unión mecánica, pues si observas una zapata verás que existen contactos electrónicos que permiten la comunicación entre flash y cámara más allá de la simple orden de disparo. Pero tranquilo, ya lo veremos más adelante.





Relación Entre Luz y Distancia




La "ley Inversa del Cuadrado" es una ley que aplica a diversos fenómenos físicos y que consiste en que la intensidad de estos fenómenos disminuye a razón del cuadrado de la distancia al centro donde se originan. En particular, se refiere a fenómenos ondulatorios como son la luz y el sonido, siempre y cuando el foco de emisión sea puntual.

"En Castellano", lo que quiere decir, es que la intensidad de luz recibida por un objeto al ser iluminado con un flash que, por ejemplo, se encuentra a 1m, disminuye 4 veces (el doble al cuadrado) cuando situamos ese objeto al doble de distancia (2m). Y, por ende, esta intensidad disminuye 9 veces (el triple al cuadrado) cuando situamos ese objeto al triple de distancia.






¿Qué Es Eso de TTL?, ¿Y Por Qué Es Tan Importante Para un Flash?



Es una tecnología que inventaron los chicos de Nikon por los años 80 y que permite que tu flash sea más preciso, pues tu cámara "gobierna" al flash y le dice cuándo ha de cortar la emisión de la luz que éste genera.


El término viene de Through The Lens, y esto quiere decir que es la cámara quien mide el destello e indica al flash cuál es la duración del destello que debe emitir. Es decir, la cámara manda la orden al flash, éste emite el destello y la cámara, a través de un sensor situado en su objetivo (de ahí lo de Through The Lens), detecta cuándo el destello produce la exposición adecuada, solicitando en ese momento que el flash corte la emisión.


Gracias a este sistema, el uso del flash es mucho más preciso, se garantiza una exposición lo más correcta posible y, además, permite el uso de filtros, pues la cámara será consciente de que la luz que llega al sensor varía por la acción del filtro y lo tendrá en cuenta a la hora de prolongar o reducir la duración y potencia del destello.







El principal indicador de la potencia de un flash, el denominado Número Guía. Este valor, como iremos viendo, será fundamental a la hora de utilizar nuestro flash externo.




¿Que es el número guía de un flash?



Un flash externo tiene bastante más potencia que los flashes que vienen incorporados en nuestras cámaras. Pero, por supuesto, esta potencia es limitada, y esta limitación restringe las distancias a las que podemos usar nuestro flash.


He aquí, por tanto, la importancia del Número Guía. Éste representa la principal forma de medir la potencia del flash. Y, como hemos dicho, la mayor potencia de un flash te ofrecerá la posibilidad de moverte en un rango mayor de distancias a la hora de tomar tus fotografías.

El Número Guía (NG) es, sencillamente, una unidad que nos proporciona información sobre la potencia de un flash. A mayor Número Guía, mayor potencia proporciona un flash, y por lo tanto, mayor alcance. Por ejemplo, hay flashes con Número Guía 26, 36, 40...


¿y eso para qué te vale? Por supuesto, para lo primero que vale es para saber, de entre varios flashes, cuál es el que más potencia tiene y, por tanto, aquel que te permitirá utilizarlo con buenos resultados a mayores distancias.


Además de esta idea de mayor o menor potencia, también te será de gran ayuda, como veremos más adelante, saber cómo se obtiene este Número Guía. La forma de obtenerlo es la siguiente:

NG = Distancia sensor-objeto x Apertura de Diafragma

Esto quiere decir que un flash que es capaz de iluminar correctamente un objeto situado a 2m con una apertura de diafragma f/11, cuenta con un NG 22 (2 x 11).




A la anterior fórmula le falta un detalle.

Si yo incremento la sensibilidad ISO de mi sensor, podré ampliar la distancia a la que se encuentre el objeto y, por consiguiente, el NG del flash, ya que para lograr una toma correctamente expuesta necesitaré menos luz.

Pues efectivamente, a la anterior fórmula le falta la presencia de una referencia a la sensibilidad ISO. Es habitual hablar de NG para ISO 100. De este modo, si se habla de Número Guía "a secas", se entiende que es el Número Guía para una sensibilidad ISO 100.

Para saber el NG con otra sensibilidad, basta aplicar una fórmula muy sencilla: Por cada 2 pasos que subes la sensibilidad ISO, has de duplicar el NG. Así, un flash que tiene NG 26 a ISO 100, tendrá NG 52 a ISO 400.

La fórmula exacta es: Por cada paso que subes la sensibilidad ISO, has de multiplicar por "Raíz Cuadrada de 2" el NG. De este modo:

NG n/1.4 a ISO 50 => NG n a ISO 100 => NG 1.4n a ISO 200 => NG 2n a ISO 400 => NG 2.8n a ISO 800

A estos valores que modifican el NG base (el obtenido para ISO 100), se les denomina Factores de Sensibilidad. De este modo, la fórmula del cálculo del NG queda del siguiente modo:

NG (ISO 100) x Factor Sensibilidad = Distancia x Apertura

Es decir, si disparas a ISO 100, no se ve alterada la fórmula vista anteriormente, pero si lo haces con otra ISO, deberás considerar que el Número Guía no será el mismo que para ISO 100, sino que estará afectado por el Factor de Sensibilidad.






Intensidad del flash



Para poder medir el NG de un flash la forma más adecuada sería situar un fotómetro con la posibilidad de medir la intensidad de un flash a una distancia d1, disparar el flash en dirección al fotómetro y, éste, al devolvernos la apertura f1 con la que se debe disparar para obtener una toma correctamente expuesta, nos devolvería el NG (NG = d1 x f1).

Sin embargo, lamentablemente no todos tenemos un fotómetro en casa, yo al menos no. Así que nos tenemos que fiar de los datos que nos proporcionan los fabricantes.





La posición de la antorcha influye en el número guia



Cada vez son más numerosos los flashes que permiten modificar el ángulo de iluminación del flash, es lo que se conoce como cabezal o antorcha con zoom. De este modo, el ángulo de iluminación se asemeja al ángulo de visión empleado por el objetivo.


Esto permite, entre otras ventajas, ahorrar energía, reducir el viñeteo y, en posiciones "tele" mejorar el Número Guía del flash.

La sincronización de la posición de zoom del objetivo de la cámara y del flash puede ser manual o automática, de manera que al variar la focal del objetivo, el flash sea capaz de modificar el valor de zoom automáticamente o no.

A medida que ampliamos el valor del zoom, logramos un incremento del Número Guía. En realidad, lo que estamos haciendo es reducir el ángulo del destello, con lo que concentramos más éste y así la intensidad que recibe un objeto se incrementa.




¿Que calculos tengo que realizar a partir del NG?



Al final, toda esta información sobre el NG vale para que, a partir del NG de tu flash, sepas los cálculos que tienes que hacer para saber la apertura a utilizar en una toma o la distancia máxima a la que podrás situarte del objeto que pretendes fotografiar.


Como si de los tiempos del colegio se tratase, voy a poner un par de problemas de examen (tranquilo, que te doy las soluciones) en los que se ponen de manifiesto estos cálculos.

Problema 1. Sabiendo que el Número Guía de su flash (para la posición de zoom seleccionada y a ISO 100) es 30 y que pretende realizar una fotografía a un objeto que se encuentra a 6 metros, ¿qué apertura deberá seleccionar para obtener una fotografía correctamente expuesta?

Apertura = NG (ISO 100) x Factor Sensibilidad / Distancia = 30 x 1 / 6 = 5 => Apertura = f/5

Problema 2. El Número Guía de su flash para ISO 100 es 22 (para la posición de zoom seleccionada), Ud. quiere ampliar al máximo la profundidad de campo y piensa utilizar una apertura f/11. Por otro lado, quiere tomar la fotografía a ISO 400, porque piensa que su flash no le proporciona la suficiente potencia. ¿A qué distancia deberá situarse del objeto fotografiado para que salga correctamente iluminado?

Distancia = NG (ISO 100) x Factor Sensibilidad / Apertura =  22 x 2 / 11 = 4 => Distancia = 4m







Modos de disparo del flash



Se pueden distinguir básicamente 2 modos de disparo fundamentales del flash: Manual y TTL.

Aunque muchos equipos incorporan otros modos como el Automático, que no es más que un modo Manual que, en lugar de necesitar configuración para una distancia determinada, admite un rango de distancias.


Otro modo que también suelen incorporar cada vez más flashes es el modo TTL-BL, una variante del modo TTL que resulta muy útil para el uso del flash de relleno.

En cualquier caso, nos vamos a centrar, en los dos modos básicos que existen y empezaremos por el modo Manual.





El modo manual



Es el modo en el que se deja todo el control al fotógrafo, de modo que sea éste quien haga los cálculos, se sitúe a la distancia correcta y fije la apertura adecuada para exponer correctamente.

Los pasos a seguir para utilizar este modo son:

  • Elige la sensibilidad ISO a la que deseas realizar la toma (siempre procura utilizar la menor sensibilidad posible).
  • Una vez que tienes la sensibilidad ISO ya estás en disposición de calcular el NG con el que contarás en la toma. Ya sabes, si es un número distinto de ISO 100, probablemente tengas que utilizar el Factor de Sensibilidad para obtener el NG para esa sensibilidad.
  • Recuerda que si tu flash tiene zoom en la antorcha, el NG variará en función de la posición de zoom elegida, por lo que ese factor también deberás tenerlo en cuenta a la hora de saber con qué potencia cuentas.
  • El siguiente paso será decidir si lo que deseas fijar es la apertura, porque tengas en mente lograr una determinada profundidad de campo u otro, o bien, la distancia, porque quieres que el encuadre de la toma sea uno u otro.
  • A continuación, dependiendo de si lo que has fijado es la apertura o la distancia, podrás calcular el otro parámetro, gracias a la relación que existe entre NG, distancia y apertura.


Una vez hecho esto, encuadra, enfoca y dispara. Si has seguido todos los pasos y no te has equivocado en tus cálculos, obtendrás una foto correctamente expuesta.

Si no te ha salido bien, recuerda que los fabricantes tienden a "fardar" sobre la potencia de sus flashes y suelen "engordar" un poquito el número guía. ¿Qué tal si haces la prueba abriendo un poquito más el diafragma o situándote un poquito más cerca?




El modo automatico



Se trata de un modo que pretende aportar al fotógrafo algo más de libertad, de modo que éste tenga la posibilidad de definir un rango de distancias entre las que se moverá el objeto.


Para ello, el flash ha de contar con un sensor que calcula el instante en el que debe cortar el destello y así garantizar que la toma, independientemente de la distancia a la que se encuentre el objeto (dentro del rango definido), aparecerá correctamente expuesta.





El modo TTL



Las siglas TTL vienen del inglés Through The Lens (a través del objetivo). Y el nombre viene porque es a través del objetivo de la cámara por donde se realiza la medición del destello y se decide cuándo es suficiente para lograr una exposición correcta de la fotografía. A diferencia del modo automático en que esta decisión la tomaba el propio flash.


Este modo surge, por tanto, como un intento de suplir las carencias o limitaciones del modo Manual y del más evolucionado modo Automático. Ya sabes, que el fotógrafo tenga que tener en mente la intensidad de su flash, la distancia de la toma, la apertura a la que desee disparar, si necesita modificar la potencia, etc.

¿Y cómo consigue esto? Pues muy sencillo, a través de un sensor situado en el cuerpo de la cámara que determina cuánta intensidad es suficiente para que la toma quede correctamente expuesta.



Los pasos seguidos en el modo TTL serían los siguientes:

  • La cámara se dispara y con ella se da la orden al flash de que también se dispare.
  • El destello del flash permanece hasta que el sensor situado en el cuerpo de la cámara no detecte que la toma está correctamente expuesta.
  • Al recibir esta información a través del objetivo y en el mismo plano del sensor, se garantiza que la medición de la exposición realizada tendrá en cuenta la focal del objetivo, los posibles filtros que se hayan colocado delante de éste, la apertura con la que se haya disparado, la sensibilidad ISO, etc. En el modo automático, por el contrario, el sensor estaba en la antorcha y gran parte de esta información no podía ser valorada por el flash, de ahí la mejora de este modo.
  • Finalmente, cuando el sensor detecta que ha sido suficientemente iluminado, envía una señal, a través de la zapata, al flash para que corte el destello.


¿Verdad que es sencillo? Y no necesitas realizar cálculos que relacionen distancia con apertura, número guía, factores de sensibilidad, etc.

Lo único que tienes que tener en cuenta es que la potencia de tu flash es limitada y que, por mucha configuración TTL que hayas seleccionado, si estás tratando de fotografiar un objeto a decenas de metros será muy difícil lograr que aparezca correctamente expuesto.

Mi consejo, en este caso, es que conozcas el NG de tu flash, que hagas cálculos sencillos para obtener aperturas mínimas o distancias máximas y así garantizar que no obtendrás una toma subexpuesta.

Y, hecho esto, deja que sea el maravilloso sensor TTL de tu cámara el que haga el trabajo de exponer correctamente la fotografía por ti. Esa es la ventaja del modo TTL.






¿Que necesitas para hacer funcionar el modo TTL?



Si estás empezando en el uso del flash, o simplemente no tienes tiempo para ponerte a hacer cálculos y lograr una exposición perfecta a través del modo manual, parece una gran opción el uso del modo TTL, ¿verdad?

Pero, ¿todos los flashes incorporan este modo?, ¿basta que el flash sea TTL, o mi cámara tiene que incluir ese sensor que hemos dicho que indica que se corte el destello? En definitiva, ¿qué necesito?


Pues efectivamente, para hacer uso de este modo, lo primero es que tu flash debe contar con este modo, pero no sólo tu flash, sino también tu cámara y, por si esto fuera poco, además han de ser compatibles ambos modos.
Ten en cuenta que este modo exige que la comunicación entre cámara y flash sea algo más que una simple orden del tipo "dispárate". Por lo que si estás pensando en utilizarlo, deberás mirarte muy bien la lista de cámaras compatibles con tu flash.






La velocidad de sincronización



La velocidad de sincronización de la cámara, también denominada "sync speed" o "x-sync", es la máxima velocidad a la que es posible disparar nuestra cámara de modo que todo el sensor pueda estar al descubierto en el momento de destello del flash.

Veámoslo mejor con una imagen. ¿Recuerdas el funcionamiento del obturador de tu cámara? Ya sabes, esa doble cortinilla que es la responsable de permitir que la luz incida sobre el sensor durante un determinado tiempo.

Pues bien, cuando introducimos un flash, lo ideal es que éste se dispare en el momento en que el sensor está completamente descubierto para que toda la escena se ilumine por igual.




La velocidad a la que se mueve esa doble cortina es lo que determina la velocidad de obturación o el tiempo de exposición del disparo. Concretamente, lo que conocemos como tiempo de exposición abarca desde el momento en que se empieza a mover la primera cortina hasta el momento en que la segunda tapa el sensor por completo.

Si no hay cambios bruscos de luminosidad desde el momento en que se abre la primera cortinilla hasta el momento en que se cierra la segunda, todos los puntos del sensor son iluminados durante el mismo tiempo y, por tanto, la exposición que reciben es constante.

Sin embargo, cuando entra en juego una fuente de luz no continua como es el flash, todo cambia y hay que medir muy bien el momento en el que el flash emite su destello para conseguir que todos los objetos de la escena sean iluminados por igual.

El movimiento de cada una de las cortinas siempre se produce a la misma velocidad, de manera que, si el tiempo de exposición seleccionado es muy reducido (se supera la velocidad de sincronización), se da el caso de que la segunda cortina empiece a moverse sin que la primera haya finalizado su movimiento.





Esto hace que el flash no tenga la posibilidad de dispararse en un punto en que todo el sensor esté al descubierto, como puedes ver en el esquema anterior, de manera que la imagen resultante tendrá una porción que se haya iluminado menos que el resto.

Como puedes apreciar en la siguiente imagen, la elección de una velocidad de obturación superior a la de sincronización ha hecho que el momento en el que se ha disparado el flash haya sido cuando ya la segunda cortinilla empezaba a tapar el sensor, con lo que la parte inferior de la imagen no ha podido ser iluminada a tiempo para reflejar esta luz en el sensor.


¿Entonces no se puede disparar con flash a velocidades superiores a la de sincronización?, ¿si lo haces tendrás que asumir que parte de la imagen aparezca más oscura?, ¿y qué hay de esas tomas en las que necesite congelar la acción y usar flash?





¿Qué pasa si necesito superar la velocidad de sincronización usando flash?



La solución se llama modo de sincronización del flash a alta velocidad, conocido por las siglas FP. Este modo lo que hace es disparar varios destellos de menor potencia, en lugar de uno sólo, para lograr que cada sector del sensor sea iluminado por igual a medida que va siendo descubierto por el movimiento simultáneo de las cortinillas.




En el esquema anterior puedes ver una muestra de cómo se comporta el flash en este modo. Gracias a la emisión de varios destellos se consigue que todos los objetos de la imagen sean iluminados correctamente a medida que se va descubriendo la parte del sensor que ha de captar la luz reflejada por éstos.

Sin embargo, este modo exige que tu flash lo soporte y que también tu cámara lo permita.





Sincronización a la cortinilla trasera



Veamos la ultima de las opciones que es sincronizar el flash a la cortinilla trasera. 

Como has visto, el momento en que se emite el destello del flash es muy importante de cara a obtener una foto correctamente iluminada, pero si la escena que intentamos retratar incluye objetos en movimiento, el momento del destello se vuelve, si cabe, más importante.

Piensa en un disparo a una velocidad inferior o igual a la velocidad de sincronización. Lo habitual es que el flash sincronice a la cortinilla delantera, de modo que el destello se produzca una vez que la primera cortinilla ha dejado el sensor por completo al descubierto.

En el siguiente esquema se ha detallado este comportamiento, incrementando el número de pasos centrales frente a esquemas anteriores.



Por su parte, la sincronización a la cortinilla trasera supone que el "flashazo" tenga lugar justo antes de comience a desplazarse la segunda cortinilla y, por tanto, se oculte el sensor. Puedes verlo en el siguiente esquema.



Sí, muy bien, ¿y eso en qué me afecta?, te preguntarás. Muy sencillo, el momento en el que se produce el destello va a signficar una especie de congelación del movimiento, de manera que el instante en el que éste tenga lugar, el objeto quedará paralizado en la fotografía.

Por otro lado, el tiempo que haya estado descubierto el sensor y el objeto se haya estado desplazando por la escena sin haberse disparado el flash o tras haberse disparado éste, quedará reflejado en la fotografía en forma de estela.

De este modo, si sincronizas a la cortinilla delantera, la estela precederá el movimiento del objeto, pues se ha congelado el objeto en el instante inicial del movimiento y, posteriormente, se ha captado la estela del movimiento.

Mientras que si sincronizas a la cortinilla trasera, la estela quedará por detrás del objeto en movimiento. Ten en cuenta que se habrá estado reflejando la estela mientras el sensor estaba descubierto y aún no se había disparado el flash y, en el momento del destello que coincide con el final de la exposición, se habrá "congelado" el objeto, con lo que el resultado será mucho más natural.



La imagen superior es un ejemplo de sincronización a la cortinilla trasera. Si el fotógrafo hubiese sincronizado a la cortinilla delantera, la estela habría quedado por delante de los ciclistas y pensaríamos que hay algo raro en la imagen.





Tecnicas de uso



Vamos a hablar de algunas de las tecnicas mas usadas cuando se hace uso de un flash: el flash de rebote y el flash de relleno.






El disparo directo



Se trata de la técnica más sencilla, pues lo único que has de hacer es colocar la antorcha del flash apuntando directamente al objeto a fotografiar y disparar.


Si realizas el disparo en TTL únicamente tendrás que comprobar que estás dentro de la distancia máxima, considerando la apertura y el ISO seleccionado, que te ofrece tu cámara.


Si, por el contario, estás haciendo uso del Modo Manual, ya tendrás que hacer algún cálculo más.

Puedes ver un ejemplo del resultado de esta técnica en la imagen de la derecha. Si observas la imagen verás que el resultado que ofrece esta técnica no es muy natural. Al incidir directamente, proyecta una luz muy dura que genera una sombra tremendamente artificial.

¿Cómo solucionar este desagradable efecto? Muy sencillo, ¿qué tal si difuminamos o dispersamos la luz de modo que convirtamos el foco puntual en una fuente dispersa?

Eso es precisamente lo que busca y consigue la conocida técnica del flash de rebote.



El flash de rebote



El funcionamiento de la técnica es muy sencillo, consiste en buscar un techo, una pared o algo en donde rebotar la luz del flash, de modo que ésta se difumine y disperse y la acción de la luz sobre el objeto fotografiado sea mucho más natural.


Por supuesto, para poder rebotar la luz, la antorcha del flash ha de ser articulada, admitiendo giros, si es posible, en el plano vertical y el horizontal, en función de si estás tomando la foto en uno u otro sentido.


No obstante, no todo son ventajas, como podrás imaginar el rebote supone una pérdida en la potencia del destello, puesto que la dispersión de la luz y la absorción de parte de ésta por la superficie que la rebota merma la intensidad del destello.

Esto supone que, haciendo uso del Modo TTL, además de tener en cuenta que ahora la distancia no es la que hay en línea recta desde la cámara al objeto, sino la que seguirá la luz desde la cámara a la pared (si es el caso) y desde la pared al objeto, además el rebote supone una considerable pérdida de potencia.

Al margen de eso y estando dentro de la distancia máxima de alcance que te proporciona tu flash, no tendrás que preocuparte por nada, ya sabes que lo bueno de este modo es que la cámara se las arregla para decirle al Flash "ya basta" cuando la imagen está correctamente expuesta.

Puedes ver el resultado, al disparar en modo TTL y haciendo rebotar la luz en el techo en la imagen superior derecha. Como puedes ver, la sombra es mucho menos dura y el resultado es más natural que en la fotografía obtenida con el flash directo.

Si, por el contrario, haces uso del Modo Manual ya tendrás algún problema más, pues la distancia que deberás calcular es, como hemos dicho, la que sigue la luz, pero además deberás abrir, de media, dos pasos más el diafragma de la apertura que te proporciona la fórmula del Número Guía. Ya que la pérdida por el rebote deberá ser tenida en cuenta.

Por ejemplo, si disparas con un NG de 33 y obtienes que la distancia recorrida por la luz (rebote incluído) es de 3m, deberías seleccionar un diafragma de f/11 (33/3 = 11), ¿verdad?


Sin embargo, esto sería considerando que no se ha producido pérdida en el rebote, y no es así. Por tanto, deberás abrir dos pasos el diafragma, seleccionando un diafragma de f/5.6 (11/2 = 5.6). Recuerda que abrir un paso el diafragma supone dividir el número f entre 1.4 aproximadamente.


Por último, déjame darte dos consejos: el primero es que pruebes a variar el ángulo de rebote e incluso busques varios rebotes (techo y pared, por ejemplo).

Variando los ángulos y el número de rebotes podrás obtener distintos resultados y quedarte con el que más te guste.

La imagen de la derecha es un claro ejemplo, pues ha sido obtenida a partir de un doble rebote techo-pared y, como puedes ver, se ha eliminado la sombra y el resultado es el más natural de los tres.

Eso sí, un mayor número de rebotes supone dificultar mucho los cálculos. Mi recomendación, en ese caso, es que dispares en modo TTL.

En segundo lugar, ten en cuenta, a la hora de elegir la superficie de rebote, que sea de una tonalidad lo más blanca posible, pues de lo contrario dotarás a tu fotografía de una dominante que puede no ser de tu agrado.





El flash de relleno



Esta técnica surge en situaciones en las que, aparentemente, no sería necesario hacer uso de un flash, pues hay luz más que de sobra.

Imagina un objeto con el sol de cara, suficientemente iluminado sí, pero para el que la iluminación es tan excesiva que genera duras sombras en algunas partes del mismo.



En principio podría resultar extraño hacer uso de flash en esta toma, sin embargo, no lo es tanto si el objetivo del flash no es iluminar el objeto, que ya lo está, sino difuminar o reducir la dureza de las sombras que la luz del sol ha producido en él.

Para eso es para lo que surge el modo TTL-BL, o bien el modo TTL compensando la exposición a la baja, o bien el Modo Manual haciendo cálculos para producir una menor iluminación que la que sería necesaria para iluminar correctamente el objeto si no estuviese presente el sol.

Es decir, la toma anterior fue realizada con una focal de 55mm, con lo que, de haber utilizado flash, el número guía de mi flash para esa focal habría sido de NG 36, y situándome a 1,25m, tendría que haber elegido una apertura de f/28 (36/1.25 = 28).

O bien, habría podido abrir dos pasos el diafragma (4 veces más luz) y disminuir en dos pasos también la potencia del flash (la cuarta parte de luz, con lo que se anulan los efectos), esto es f/14 y potencia de disparo 1/4. Pues bien, el resultado de una toma empleando el flash con esas características sería:




¿Qué ha pasado en esa toma?, ¿Por qué está tan sobreexpuesta si he seguido los cálculos del Número Guía? Pues bien, como puedes ver, hemos conseguido nuestro propósito de reducir las sombras que generaba la luz del sol en el objeto, pero ¿a qué precio?

Al precio de sobreexponer aquellas zonas que estaban bien iluminadas, porque, no lo olvides, la imagen estaba correctamente expuesta y le hemos añadido luz, con lo que hemos sobreexpuesto las luces para mitigar las sombras.

¿Qué se puede hacer? Pues muy sencillo, reducir la intensidad de la luz del flash para lograr un efecto mucho más natural. En función del modo de disparo del flash esto lo harás de una manera u otra. Por ejemplo, si usas TTL-BL, no te preocupes, porque el propio modo ya te lo ofrece por defecto.

Si, por el contario usas Modo TTL, ya sabes, compensa la exposición a la baja, -1EV, -2EV o -3EV, en función de tus gustos.

Y si usas el Modo Manual, es muy sencillo, colócate a más distancia, cierra el diafragma, o bien reduce la potencia del destello.

Lo mejor es jugar con la potencia del flash, porque creo que es lo más cómodo. En el caso anterior, para ofrecer un resultado más natural, lo que hice fue reducir la potencia del flash, estableciendo un valor de 1/8, es decir, la mitad de potencia que en la toma anterior, y manteniendo la distancia y apertura.

Aunque habría sido equivalente a cerrar un paso el diafragma, f/10 (14/1.4 = 10), o a ponerme a 1.75m (1.25x1.4 = 1.75). Aunque, como puedes ver, opto por modificar la potencia del flash, porque, sin duda, es lo más sencillo. Además de que, sólo así consigues mantener los ajustes relativos a la profundidad de campo y el encuadre de la fotografía.




Como puedes ver, se ha conseguido reducir un poco la dureza de las sombras que producía el sol, sin tener que pagar el elevado coste de sobreexponer las luces. Y todo gracias a reducir a la mitad la intensidad del destello del flash.

Puedes probar con diferentes coeficientes de reducción, está claro que disparar sin hacer una pequeña compensación ofrece unos resultados bastante malos, pero quizás prefieras no reducir tanto, o reducir más la intensidad de la luz. 





El uso del flash fotografiando a contraluz



Si el sol en lugar de estar delante del objeto está tras éste, nos encontramos en una situación muy común en fotografía, el contraluz.

Esta situación supone que la diferencia de iluminación entre fondo y objeto situado en primer plano sea tan acusada que tengamos que sacrificar y elegir qué queremos que salga bien expuesto.

Te pondré un ejemplo. En la siguiente fotografía se ha optado por exponer correctamente el fondo. De manera que el objeto del primer plano está claramente subexpuesto.


Por el contrario, si hubiésemos fijado los parámetros para que lo que estuviese correctamente expuesto fuese el objeto de primer plano habríamos obtenido una fotografía como la siguiente, en la que puedes ver que el fondo está quemado.




¿Qué se puede hacer en un caso como éste?, ¿tenemos que conformarnos con exponer correctamente sólo uno de los elementos? Pues bien, si tienes flash, no tienes por qué conformarte, ya que éste te ayudará a equilibrar los niveles de iluminación.

Los pasos que deberás seguir serán los siguientes:

  • Realiza una primera toma exponiendo correctamente el fondo, como la primera que te he mostrado, y obtén los valores de exposición empleados. En mi caso: ISO 100, f/36, 1/125s. La única restricción de estos valores es que la velocidad no supere la de sincronización de la cámara. Si es así, cierra más el diafragma para reducir esta velocidad.
  • El objetivo de esta primera toma es saber los parámetros de exposición que deberás elegir para que no sólo el primer plano salga correctamente expuesto, sino también el fondo. Ten en cuenta que, por mucho que expongamos bien el primer plano ayudándonos de un flash, si no mantenemos estos valores de exposición, o equivalentes (f/18, 1/500s serían equivalentes, por ejemplo), no conseguiremos que la exposición del fondo también sea correcta.
  • Una vez que tienes estos valores, mantenlos a la hora de realizar los cálculos en el uso del flash. En mi caso era muy sencillo, para la posición de zoom de la antorcha (55mm), contaba con un NG de 36, con lo que situándome a una distancia de 1 metro, obtenía una exposición correcta del objeto usando el flash y seleccionando la apertura de la cámara f/36 y la velocidad a 1/125s.

El resultado obtenido empleando flash en modo manual a potencia 1/1, a 1m de distancia del objeto y con valores de exposición ISO 100, f/36 y 1/125s fue el siguiente:



Como puedes ver, hemos conseguido que primer plano y fondo salgan correctamente expuestos. Y no sólo salen correctamente expuestos, sino que cuentan con el mismo nivel de iluminación. Algo que se representa como exposición con ratio 1:1.

Si, por el contrario, hubiésemos querido que el primer plano estuviese menos iluminado, podríamos haber obtado por un ratio 1:2. En ese caso, reduciendo la potencia del flash a la mitad, o separándonos del objeto 1.4 veces la distancia original, habríamos logrado que la iluminación del primer plano fuese la mitad que la del fondo.

En ese caso el resultado habría sido el siguiente. Flash en modo manual a potencia 1/2, distancia al primer plaon 1m, y valores de exposición ISO 100, f/36 y 1/125s.



Como puedes ver en este caso, la iluminación del muñeco es más suave y el resultado parece más natural. Aunque, como siempre, todo es cuestión de gustos y te toca a ti hacer pruebas variando la potencia o los otros parámetros para elegir el resultado que más te guste.

Por último, si quieres hacer uso de esta técnica en modo TTL, lo único que has de hacer es, de nuevo, respetar los ajustes iniciales para que el fondo salga correctamente expuesto y, en cuanto al procedimiento para variar el ratio 1:1, puedes conseguirlo con los controles de compensanción de la exposición.

Si haces uso del modo TTL-BL debes considerar que el resultado, por defecto, será similar a un disparo en modo TTL con un valor de compensación comprendido entre -1EV y -2EV.






Accesorios del flash



Algunos de los accesorios para flash mas basicos y comunes son los siguientes:

  • El Disparador remoto: Es un accesorio (en realidad varios, un emisor y uno o varios receptores) que permite disparar a distancia el flash. De manera que éste pueda estar ubicado en una posición distinta a la de la cámara. El emisor, por tanto, se coloca en la zapata de nuestra cámara y el receptor (o receptores) se coloca en el flash (o flashes, si utilizamos más de uno). De este modo, cuando se aprieta el gatillo de la cámara, el emisor envía una señal a los receptores para que ordenen a los flashes emitir su destello.
  • Pinzas (Super Clamps): Se trata, basicamente, de unas pinzas que permiten colocar un flash en prácticamente cualquier sitio que pueda ser agarrado por las pinzas. En tomas en las que necesites que la fuente de luz esté en sitios extraños podrán servirte de gran ayuda.
  • Trípode para Flash: Este tipo de trípodes están diseñados específicamente para soportar un flash. Son más altos, menos pesados y más finos (ya que no han de cargar con el peso de una cámara, sino de un flash). Y, por consiguiente, más baratos y portables que uno de los trípodes usados para cámara.
  • Sombrilla: Ya te he dicho en varias ocasiones que uno de los principales handicaps del uso del flash es, precisamente, que se trata de una fuente puntual y que, por tanto, produce una luz muy dura que puede ocasionar un resultado poco natural. Lo que conseguimos situando una sombrilla delante del flash es, precisamente, difuminar esa luz y convertir una fuente de luz puntual (la antorcha del flash) en una fuente superficial más grande (la superficie de la sombrilla). Atenuando así la dureza de la luz y consiguiendo un resultado más natural.
  • Adaptadores de sombrilla: Es una pieza simple, pero a la vez fundamental para poder montar el flash sobre el trípode para éste y, a su vez, situar la sombrilla que dispersará la luz emitida.
  • Los difusores: permiten hacer más difusa y natural la luz que emite el flash. Los hay de muy diferentes tipos, modelos, materiales, e incluso colores.