Como fotografiar conciertos



El verano es sin duda la época con mayor conciertos de todo el año. Ya sea en un gran auditorio o en tu chiringuito preferido de la playa, fotografiar conciertos puede llegar a ser complicado, especialmente cuando son de noche con condiciones de luz delicadas.

Para todos los lectores interesados en fotografiar conciertos y otros eventos he escrito este artículo. En él intento cubrir los conocimientos necesarios para poder hacer buenas fotos en un concierto. Espero que cubra vuestras necesidades con creces.

A continuación os muestro algunos consejos que pueden venirnos bien a la hora de afrontar este tipo de fotos. Vamos a verlos:




1. Prepara el equipo



Antes de salir de casa, comprueba todo tu material. Asegúrate de que las baterías están cargadas y dispones de memoria suficiente para hacer todas las fotos que necesites.

Respecto al material que hay que usar, tenemos que tener en cuenta que la luz normalmente escaseará, por lo que es interesante contar con objetivos luminosos, en varias focales, o un objetivo zoom luminoso que no se quede corto en angular si vamos a trabajar cerca del escenario. Sobre el cuerpo, intenta que la cámara pueda trabajar a sensibilidades elevadas del sensor, ya que nos hará falta.




2. Eligiendo el sitio para fotografiar






Un factor esencial para el resultado final de las fotografías es que consigas un buen sitio para fotografiar el concierto.

Dependiendo del tipo de concierto, podemos diferenciar dos ubicaciones principales: al pie del escenario, en una zona especial para fotógrafos, o mezclado entre el público.

En caso de que exista una zona especial para fotógrafos, necesitarás un pase especial de profesionales. Estos pases se suelen conceder a agencias o a medios de prensa, por lo que salvo que seas un profesional o tengas mucho enchufe, vas a tener que hacer las fotos desde otro sitio.

En las fotos de conciertos es muy interesante mostrar el ambiente, por lo que no descartes tomas generales y algunas situado en medio del público, que serán muy interesantes.







3. La configuración



Si hablamos de configuración de disparo, tendremos que tener en cuenta que las condiciones de luz serán, normalmente, malas y variables, debido a los focos y las diferentes temperaturas de luz, por lo que importantísimo disparar en RAW si es posible. Además, deberemos subir el ISO del sensor lo máximo que nos permita nuestra cámara (De 800 en adelante), y abrir el diafragma de nuestros objetivos, para permitir que entre la mayor cantidad de luz a nuestro sensor.

La medición de la luz será también complicada, por lo que intentaremos utilizar la medición ponderada al centro o la puntual, en función de lo que queramos fotografiar, pero normalmente es mejor descartar la medición matricial, excepto para determinadas tomas en que la luz sea más uniforme.


Aun así, la velocidad de obturación puede que en ocasiones se nos quede corta para disparar sin trípode a sujetos en movimiento, por lo que no es mala idea disparar con prioridad a la velocidad de obturación, garantizándonos la velocidad suficiente para congelar la escena, y dejando a la cámara ajustar los demás parámetros. Una fotografía subexpuesta siempre puede mejorarse con postprocesado para intentar recuperar información de la foto eliminando ruído, pero una foto movida tiene mucho peor arreglo.

Si tienes que elegir, es preferible subexponer que sobreexponer, porque de las zonas quemadas no podrás recuperar información. En cambio siempre se puede recuperar algo de detalle de las zonas más oscuras.

En ocasiones, será necesario decirle a la cámara que subexponga la escena uno o dos pasos, para conseguir un ambiente más real. Respecto al enfoque, trata de escoger un punto fijo, como el central, que te hará las cosas más fáciles.

El flash, si es integrado, no servirá para mucho. Si es externo igual podemos utilizarlo rebotado, pero las fotos de conciertos quedan mucho mejor con el ambiente y la iluminación existente, que suele ser interesante y dar buen juego para las fotos.


Por tanto una buena opción es: Subir el ISO al máximo posible (de 800 en adelante) sin que nos cree demasiado ruido. Fijar una velocidad de disparo en función a la distancia focal que estemos usando, que nos permita, configurando la cámara para que subexponga uno o dos pasos, fotos nítidas y bien expuestas, de acuerdo a la iluminación existente.




4. La técnica



Por último, respecto a composición y encuadre intenta jugar con los focos, la profundidad de campo, los elementos del escenario, etc… busca encuadres abiertos y también algunos muy cerrados. Intenta ir un paso más allá. Intenta salirte de lo preestablecido. 

Las fotos más impactantes son aquellas que muestran emoción y energía. Espera a que el cantante se aleje un poco del micrófono, para que no le haga sombra en el rostro, y captura el momento en el que esté gesticulando o dando una nota alta con su voz.


Cuando estés concentrado en capturar la imagen del artísta, no te olvides del fondo de la foto. Muchas veces puede haber en el escenario elementos distractores o fuentes de luz demasiado fuertes que arruinen la foto.

En general, los fondos oscuros y simples son los que mejor funcionan. Si ves que tienes elementos de colores demasiado vivos o fuentes de luz que apuntan hacia donde estás y no hay manera de evitarlos, prueba a cambiar de posición para variar el encuadre.

Hay un efecto que funciona bien, y es buscar una fuente de luz que ilumine al artista por detrás. Con una iluminación de este tipo puedes conseguir contraluces muy interesantes.




5. Fotografiar la atmósfera



Aunque el motivo principal del concierto se encuentra en el escenario, no dejes de buscar a tu alrededor otros motivos que describan la escena que estás viviendo en esos momentos. Y es que muchas veces el público que te rodea puede ser un espectáculo mayor aún que los artistas que hay sobre el escenario.

Así que, cuando creas que has tomado suficientes fotos de los artistas en plena actuación, date la vuelta y toma fotos del público. El ambiente que se respira en el concierto es tan importante como la música que está sonando, y más si se trata de un festival de varios días de duración.


Si tienes oportunidad de fotografiar el escenario a través del público, en una única foto conseguirás recoger toda la información que se puede necesitar. Prueba con este tipo de composiciones.




6. El post-procesado



Es probable que las fotos que hayas hecho necesiten pequeños ajustes de postprocesado. No estamos hablando de retoques importantes, tan solo de pequeños ajustes de niveles o curvas. No se trata de que la foto quede poco natural, sino de sacarle todo el partido que tiene escondido.

En función de la iluminación existente en el escenario, es posible que también necesites ajustar el balance de blancos.

A veces, la iluminación del escenario hace que la foto en color quede prácticamente inservible. Antes de descartar una foto en estas condiciones, prueba a pasarla a blanco y negro. Puedes conseguir una foto alucinante en blanco y negro a partir de otra prácticamente inservible en color.