Como fotografiar la Semana Santa





La Semana Santa es en España uno de los acontecimientos más importantes dentro del calendario litúrgico, cuando no el más, y a lo largo y ancho del país se conmemora de las más diversas maneras. Desde la madrugá sevillana hasta la Tamborada de Hellín son cientos las oportunidades que tenemos para fotografiar la pasión con la que se viven esas fechas.


Independientemente de si uno comparte o no las creencias que motivan la Semana Santa, de si participamos de ella o asistimos a la misma como meros espectadores, creo que es una fiesta que merece ser fotografiada. Por tradición, por la pasión con la que se vive, por lo espectacular de su ejecución, por el significado… elige el motivo que prefieras y decídete a fotografiarla, aun estás a tiempo.


Personalmente no me atrae mucho la Semana Santa, como fiesta, pero es innegable que tiene un potencial fotográfico muy grande. Así que quiero daros algunos trucos y consejos que siempre vienen bien a la hora de afrontar fotos en estas fechas.






Aprovecha los días previos



El principal problema de fotografiar en la Semana Santa es que cuando llega la fecha, no se puede fotografiar tranquilamente en la calle, siempre hay unos cuantos problemas, desde el tiempo que nos pille en la calle que puede ser lluvioso hasta los problemas de la cantidad de gente que haya en la calle que nos impida acercarnos al motivo a fotografiar.

Así que una solución es hacer fotos de la Semana Santa pero durante la cuaresma. Así que aprovecha las tardes para visitar las iglesias, donde se preparaban los cristos y las vírgenes, donde ensayan los costaleros, las bandas, etc… Así podrás conseguir un buen catálogo de los previos, lo cual es muy interesante también.






Conoce los recorridos y los puntos clave



Para hacer fotos de Semana Santa y todo lo que la rodea es fundamental conocer la fiesta, saber a que hora salen los pasos, a que hora se recogen y conocer los puntos clave de su recorrido.

Si no conoces la Semana Santa de tu ciudad (o de la que estés haciendo fotos), infórmate, búscate un amigo que te cuente donde y cuando debes estar o que momentos no te puedes perder, seguro que lo agradeces.
Si no conoces a nadie que te informe, acércate a una oficina de turismo, o llegado el caso, tira de Internet. 

Todos los ayuntamientos y ciudades tienen guías con los recorridos e itinerarios de las procesiones, aprovéchalos. Pregunta a la gente, seguro que te ayudan.






La calle y el ambiente, también es Semana Santa



¿Quién ha dicho que hacer fotos de Semana Santa es hacerle fotos a los pasos, los nazarenos, los cristos o las vírgenes?

La procesión, además de los pasos, son también las personas que la integran. Trata de no perderte algunos detalles importantes: los penitentes descalzos, los rosarios y guantes de las mantillas, las velas, los niños del incienso, los costaleros y los que les ayudan, o los músicos. En cualquier ciudad debe haber detalles que convierten a sus procesiones en especiales.




La gente se echa a las calles, especialmente si hace buen tiempo, se arregla, se reúne en familia. Buscar fotos del ambiente es fundamental, no podemos limitarnos a hacer siempre las mismas fotos. Nunca está de más separarse un poco de la bulla e intentar buscar fotos distintas a las habituales.






Elige bien el equipo y configura la cámara



Vale ya sabemos por donde nos vamos a mover, cuales son los puntos clave que no debemos perdernos, pero nos queda configurar la cámara para los momentos.

Si vas hacer fotos de la Semana Santa de día no tendrás muchos problemas, pero si buscas fotos de interior (en las iglesias por ejemplo) o te gusta la Semana Santa por la noche, que suele ser más habitual, si te pueden venir bien varios consejos:

  • Usa un objetivo luminoso, te ayudará en condiciones malas de luz.
  • Dispara en RAW, siempre te permitirá corregir mejor la exposición o el balance de blancos a posteriori, y en fotografías de interior y nocturna se agradece mucho.
  • Abre el diafragma, te ayudará a que entre más luz al sensor. Puedes usar el modo prioridad a la apertura para que te resulte más cómodo.
  • Usa un trípode, o mejor, un monopie. Si te vas a mover por zonas con mucha gente, montar un trípode puede ser peligroso, tanto para la gente como para la integridad de tu cámara. La mejor idea es usar un monopie, que te permitirá estabilizar la cámara sin ocupar apenas espacio.
  • Sube el ISO, no tengas miedo a subir el ISO todo lo posible, siempre que el ruido no te estropee la foto. Las iglesias tienen poca luz y te hará falta. Por la noche, aunque en ocasiones hay buena iluminación también te vendrá bien.
  • Subexpón las tomas, no es mala idea, en fotografía nocturna subexponer un pelín las fotos. El sensor tiende a querer exponer perfectamente la escena pero en este tipo de fotografías nos vendrá bien controlar la luz. No es mala idea probar con un -1, o incluso menos en el exposímetro, sobretodo cuando tenemos fuentes de luz importantes en la escena.
  • El flash, intenta evitarlo, primero porque puede resultar molesto para los que participan de la Semana Santa, y después porque tampoco te hará mucha falta. La idea es captar el ambiente real y aunque puede que te venga bien en alguna escena, normalmente no deberías necesitarlo.





Trata de conseguir estar en primera fila



Estar en primera fila al ver una procesión es vital. No sólo no tendrás a nadie tapándote, sino que además, en los momentos en que la procesión se detiene, podrás aprovechar para tomar alguna fotografía desde cerca de los penitentes, o desde el mismo centro de la calzada por donde pasan. Eso sí, no abuses de esa condición. Quedarte más rato del debido en esa posición puede molestar a otros espectadores, e incomodar a la cofradía. Ante todo, respeto.




Si en algún momento haces esto para poder hacer alguna fotografía del paso, la Cruz de Guía, o algún penitente, trata también de evitar molestar a otros fotógrafos. Posiblemente no seas el único que quiera hacer esa foto y, mientras tú estés ahí, otros no podrán conseguir la foto que buscan.





Para terminar busca los detalles



Para terminar voy a resumir en una palabra lo mas importante de la semana santa: Detalles. Las posibilidades son casi infinitas, podéis jugar con las luces y las sombras que producen las velas, con el movimiento de los pasos si tenemos que bajar la velocidad de obturación, podéis jugar con la composición gracias a las verticales que os ofrecerán los capirotes de los nazarenos o las cruces. Los pies descalzos de un penitente; la mirada, siempre expresiva, que se deja ver dentro de un capirote, un espontáneo que canta una saeta a una imagen… buscad esos detalles, son los que acaban marcando la diferencia.