Objetivos de las camaras: tipos y funcionamiento






Por si todavia no te lo he dicho, el objetivo es la parte mas importante de tu camara.

Por eso te voy a explicar todo aquello que le rodea: distancia focal, fija o variable, luminosidad de los objetivos, motores de enfoque, estabilizadores de imagen, etc.





¿Por qué el Objetivo es tan Importante?




Por muy bueno que sea el sensor de tu cámara, si el objetivo, que canaliza y lleva la luz al sensor no es de calidad, tu cámara obtendrá fotografías con aberraciones cromáticas y otro buen número de efectos indeseados.

El objetivo es un mero canal en sí, pero de ese canal depende que la luz llegue con la fidelidad suficiente al sensor como para que éste capte la escena a retratar sin ningún tipo de alteración. De ahí su importancia.






¿Cómo Funciona el Objetivo?



Abreviando el funcionamiento, el objetivo canaliza la luz y la lleva hacia el sensor.

Todo ello se consigue gracias a la disposición de un cierto número de lentes dentro del objetivo, que hacen que todos esos rayos de luz coincidan en el sensor, en un punto denominado foco.




Por supuesto, el precio del objetivo y la nitidez de las fotos tomadas con éste dependerá, entre otros factores, del número y calidad de estas lentes. Y, por consiguiente, de la capacidad de éstas de enfocar la escena a retratar.






La Distancia Focal. El Parámetro Más Representativo de un Objetivo



Aparte del precio, que desde luego es muy representativo, el parámetro por el que debemos comenzar a la hora de hablar sobre un objetivo es, sin duda, la distancia focal del mismo.

Pero, ¿qué es la distancia focal?

La distancia focal de una lente es la distancia existente entre el centro óptico de la lente y el foco (o punto focal) donde se recoge la imagen (en cámaras digitales, el sensor), habiéndose enfocado ésta previamente.








¿Cómo Afecta la Distancia Focal a nuestras fotos?




Muy bien, ya sabes a qué se llama distancia focal, pero ahora te falta lo más importante, cómo afecta o para qué sirve a la hora de tomar una fotografía. La distancia focal de un objetivo está directamente relacionada con el ángulo de visión que ofrece a nuestra cámara y, por tanto, a nuestras fotografías. Tranquilo, tengo una imagen para que lo veas mucho más claro.




Como ves en la imagen superior, a mayor distancia focal obtenemos un ángulo de visión menor y viceversa, de modo que la elección de una distancia focal u otra supondrá una perspectiva u otra de la fotografía que tomemos.

Al variar la distancia focal, varía también el campo de visión de nuestra fotografía. Así, al fotografiar un objeto, si aumentamos la distancia focal nos acercaremos al sujeto, pero a su vez reduciremos el número de elementos que aparecerán a su alrededor.

Y al contrario, si reducimos la distancia focal, nos alejaremos del sujeto, pero tendremos un mayor campo de visión de todo aquello que rodea al mismo. El efecto sería como el que te muestro en las siguientes imágenes:







Objetivos de focal fija y variable



Existen dos tipos de objetivos: los de focal fija y los de focal variable.

Piénsalo por un momento, sería muy pesado tener que estar cambiando el objetivo de tu cámara cada vez que deseases emplear una distancia focal u otra, ¿no crees?

Por ese motivo, por la comodidad fundamentalmente (y también por la economía), surgen los objetivos de focal variable, también conocidos como objetivos zoom.

Estos objetivos permiten que el fotógrafo elija la distancia focal con la que quiere disparar entre un rango dado. En mi caso tengo un objetivo zoom de 18-55mm, que me da la posibilidad de emplear una focal comprendida en ese intervalo sin más que girar el anillo de ajuste del zoom.

Por supuesto, no todo iban a ser ventajas, si no todo el mundo tendría objetivos zoom. El principal inconveniente es que los objetivos de focal fija ofrecen una mejor calidad óptica y, por tanto, de imagen. Y ello gracias a que las lentes también son fijas, mientras que en un objetivo zoom se mueven, y lograr ajustes tan buenos como los que se consiguen con las lentes de objetivos de focal fija es muy complicado y extremadamente caro.





Luminosidad de los Objetivos (El Número f)




La luminosidad de un objetivo es la capacidad de éste para dejar pasar una mayor cantidad de luz.

Éste parámetro también es muy importante y se considerará mejor aquel objetivo más luminoso, a igualdad de calidad de la lente, claro.

La forma de medir la luminosidad de un objetivo es a partir de la apertura máxima que permite éste. Esta apertura es la apertura que ofrece el diafragma.

A su vez, para medir la apertura de un objetivo se utiliza el número f. Por el momento basta con saber que un mayor número f significa una menor apertura de diafragma y viceversa. Así, f/5.6 supone una apertura menor que f/2.

Por último, de cara a ser más precisos, se habla de una única apertura máxima en el caso de objetivos de focal fija, sin embargo, la apertura máxima de la mayoría de los objetivos zoom varía en función de la distancia focal con que se esté disparando.

Por ejemplo, mi objetivo zoom, el 18-55mm del que te hablé antes, ofrece una apertura máxima de f/3.5 con 18mm de focal y una apertura máxima de f/5.6 con 55mm de focal.




Distancia Mínima de Enfoque



Otro de los parámetros que deberás valorar, sobre todo si te gusta la fotografía macro, es la distancia mínima de enfoque de tu objetivo.

Esta es la mínima distancia necesaria para que el objetivo utilizado pueda enfocar el objeto de la fotografía. Por debajo de esta distancia el objetivo no permitirá el enfoque, imposibilitando la fotografía.













Motor de Enfoque



Otro componente fundamental del objetivo es su motor de enfoque, pues de la velocidad y precisión del mismo dependerá en gran parte la calidad y, por supuesto, el precio del objetivo.


Imagina que estás en la prueba de 100m del Campeonato del Mundo. Necesitarás un sistema lo suficientemente rápido como para enfocar correctamente al Usain Bolt y lograr que salga nítido, si hay cámara que lo consiga.

Pues eso se consigue mediante el desplazamiento adecuado de las lentes que forman el objetivo. Y quien lleva a cabo ese desplazamiento es, por supuesto, el motor de enfoque.

Existen objetivos con motor de enfoque y otros que no cuentan con este motor. Y dentro de los que lo tienen, los hay mejores y peores.

Es en situaciones como esa donde el motor de enfoque de un objetivo de calidad marca diferencias frente a otro de gama inferior.





Estabilizador de Imagen



El último de los componentes de un objetivo que quería tratar es el estabilizador. Su nombre lo deja claro, se trata de un sistema que reduce las vibraciones, evitando la famosa trepidación y permitiendo captar imágenes más nítidas.


Por mucho pulso que tengas, siempre existen mínimas vibraciones y un buen sistema estabilizador puede evitar que un leve movimiento o temblor arruine una foto maravillosa. Hoy día, muy pocas cámaras carecen ya de un sistema de este tipo.

Al igual que ocurre con el motor de enfoque, este sistema puede venir integrado en el propio cuerpo de la cámara o bien en el objetivo, contando cada una de las alternativas con ventajas e inconvenientes, como puedes imaginar.




Tipos de objetivos



Ha llegado el momento en que voy a desvelar qué significan palabras tan cotidianas dentro de la jerga fotográfica como: teleobjetivos ("teles"), gran angulares, todoterrenos, etc.

Y no sólo eso, sino que además, vamos a ver para qué sirven y cuándo deberás pensar en un tipo u otro de objetivo en función de la foto que pretendas hacer.




Gran Angulares



Tienen un rango focal inferior a 24mm. Y ofrecen un ángulo de visión superior a los 84º (hasta 180º e incluso más), mayor que la visión humana.

Aquí podemos englobar objetivos como el paradigmático Sigma 10-20mm o el Tamron 11-18mm.

Estos objetivos proporcionan un amplísimo campo de visión, que puede provocar, incluso, distorsiones en los márgenes. Distorsiones que se acentúan al acercarse al objeto fotografiado, por lo que habrá que tener cuidado a la hora de elegir la distancia a la que nos situemos.

El tipo de fotografía en que es más apropiado usar estos objetivos es la toma de paisajes, motivos arquitectónicos o interiores. El amplio ángulo de visión que ofrecen permite reflejar toda la escena y además son objetivos que poseen una importante profundidad de campo y suelen ser bastante luminosos.









Objetivos "Normales"



El ángulo visual de estos objetivos coincide con el campo de visión del ser humano, esto es, entre 46º y 63º. Lo que equivale a focales comprendidas entre los 35 y los 50mm.

Los llamamos "normales" no sólo porque ofrecen un campo de visión similar al del ojo humano, sino porque además sirven como paso intermedio entre gran angulares y teleobjetivos.

Estos objetivos tienen como característica fundamental la de no ofrecer ningún tipo de distorsión, así como presentar la escena de la forma que la vería el ojo humano.






El objetivo de 50mm



Dentro de los objetivos "normales", podemos hablar de manera especial de un objetivo clásico donde los haya. Se trata del objetivo de focal fija de 50mm.

Ofrece una visión idéntica a la que proporciona el ojo humano. Además tiene un precio razonable, una calidad de imagen considerable y elevada luminosidad, todo ello gracias a que al no ser un objetivo zoom (de focal variable), lleva un menor número de lentes y los procesos de construcción son más sencillos.

Su uso es más que recomendable en fotografía de retrato, gracias a que su gran luminosidad ofrece la posibilidad de disparar con el diafragma muy abierto.







Teleobjetivos


Se habla de teleobjetivos a partir de los 50mm o, más comúnmente, a partir de los 70mm, con lo que los ángulos de visión que ofrecen están por debajo de los 30º.

La principal característica de estos objetivos es que permiten al fotógrafo estar muy alejado de la imagen a tomar. No interfiere, ni molesta y puede trabajar con comodidad.


Por otra parte, las distancias entre los objetos fotografiados se reducen bastante y parecen mostrarse en un mismo plano, por lo que no ofrece tomas muy realistas en este sentido.

El tipo de fotografía en el que deberás valorar este tipo de objetivos es a la hora de fotografiar eventos deportivos y fauna salvaje. Así como a la hora de hacer retratos, pues permiten al fotógrafo llevar a cabo un enfoque selectivo muy preciso.

Por último, mencionar que, dentro del grupo de los "teles", muchos fotógrafos establecen, a su vez, subgrupos como: teleobjetivos cortos (70-135mm), teleobjetivos normales (135-240mm), superteleobjetivos (240-500mm) e, incluso, ultrateleobjetivos (>500mm).





Todoterrenos



Son objetivos con un rango focal amplísimo, entre 18mm y 200mm ó 300mm en muchos casos. De este modo permiten aunar en un mismo objetivo un gran angular, un objetivo normal y un "tele".

Eso sí, como comprenderás no ofrecen la misma calidad que objetivos específicos, pero, sin duda, son una alternativa económica (en términos de dinero y de espacio en tu bolsa de la cámara), cómoda (sólo necesitas un objetivo para todo) y rápida (no tendrás que cambiar el objetivo para nada).







Objetivos macro



La fotografía macro es aquella en la que se busca que el objeto en la fotografía tenga, al menos, el mismo tamaño que el objeto en la realidad o incluso mayor (multiplicado varias veces).

Existen objetivos muy apropiados para este tipo de fotografía, los objetivos macro, que suelen tener focales largas (100mm), una gran calidad y una distancia mínima de enfoque muy reducida (pocos centímetros). Evitan cualquier tipo de aberraciones y representan con claridad y nitidez el objeto fotografiado.


Ahora estás en condiciones de poder elegir uno u otro objetivo en función de tus gustos fotográficos y tus necesidades.







Ojos de pez



Son objetivos con un ángulo visual extremo, de 180 grados o más. Por su gran distorsión, transforman la escena en una imagen circular, parecida a la producida al mirar a través de la mirilla de una puerta.